Estoy dondequiera a la hora del desastre
porque contigo estoy, porque sin ti no estuviera.
Nada más a ti te amo, n estoy para los demás, en nadie estoy si no estoy
en ti,
raíz de miedo, agua derramada.
Yo soy el hilo de agua que ata las esquinas, los rincones,
las puertas de los que babeantes han descubierto entre cuerpo y cuerpo
pústulas enfebrecidas,
lagos sangrientos y han descubierto que atropellados estamos, hermana,
muertos.
Pero a pesar de todo, contra ti, contra mí, a la semilla que eres fecundado
regreso.
A ti que eres, que estás cavando, que me levantas de la ceniza.
Alejarme de ti es recorrer y caer y regresar
con la garganta ahogada en el olor de amorosa gente dormida.
Con el olor de abrazos insaciables, feroces, tenaces.
Irme de ti, sin ti, es romper el hilo que me ata, títere de la muerte.
Irme de ti, estar frente a ti que juegas a abandonarme, es ir siempre hacia
atrás,
quitándome las manos, saludando, corcoveando en el polvo de los precipicios.
Amor que me levantas, que te esfuerzas por destrozarme,
río que si ahogas leche que derramas, mancha que no limpias,
alfiler que no alojas.
En el cuarto de los solteros te necesito,
te necesito en el calor de los cuerpos que levantas.
Entre la espuma, sal en mi lengua, gota en mi cuello, te busco, grasa
de mis ojivas.
He salido de tus manos y a tus manos voy, pues tú me diste la luz
y la oscuridad y la ceguera.
En el silencio de la mirada, rozándote apenas,
en ti fundado mi hogar y supiste cómo crecimos, cómo fuimos niños hasta
envejecer.
Y sin darnos cuenta hemos nacido para no saber, para encontrarnos,
para ignorar la amenaza de la muerte que lenta nos acechaba.
Y crecimos, ante mí creciste, amor, mi amor: desnúdaste mis reglas,
apagaste mis hogueras,
y solo me abandonaste cuando erigía inútiles paredes y trampas sin razón.
viernes, 14 de agosto de 2009
JAIME REYES
Jaime Reyes (1947-1999). Poeta mexicano.
Una de las voces más singulares dentro de la poesía mexicana contemporánea es, sin ninguna duda, la de Jaime Reyes. Sin embargo,canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash pese a estar publicada su obra en editoriales de circulación y de prestigio nacional, su producción es poco frecuentada por la crítica. Su importancia, tanto en propuesta como en repercusión, ha sido desatendida. Mi propósito es revisitar la obra de este poeta (Isla de raíz amarga, insomne raíz, Al vuelo el espejo de un río, La oración del ogro y Un día un río) fijando mi atención en los poderes expresivos del lenguaje del que hace gala. Intención estética, la suya, que se remonta a la lírica barroca de los Siglos de Oro.
Jaime Reyes, a juicio de Carlos Monsiváis, hace suya la tradición a manera de innovación. Característica ésta de la lírica iberoamericana. Baste recordar las vanguardias de principios de siglo o lo que se ha venido en llamar poesía neobarroca que cierra el XX e inaugura la recién iniciada centuria.
Una de las voces más singulares dentro de la poesía mexicana contemporánea es, sin ninguna duda, la de Jaime Reyes. Sin embargo,canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash pese a estar publicada su obra en editoriales de circulación y de prestigio nacional, su producción es poco frecuentada por la crítica. Su importancia, tanto en propuesta como en repercusión, ha sido desatendida. Mi propósito es revisitar la obra de este poeta (Isla de raíz amarga, insomne raíz, Al vuelo el espejo de un río, La oración del ogro y Un día un río) fijando mi atención en los poderes expresivos del lenguaje del que hace gala. Intención estética, la suya, que se remonta a la lírica barroca de los Siglos de Oro.
Jaime Reyes, a juicio de Carlos Monsiváis, hace suya la tradición a manera de innovación. Característica ésta de la lírica iberoamericana. Baste recordar las vanguardias de principios de siglo o lo que se ha venido en llamar poesía neobarroca que cierra el XX e inaugura la recién iniciada centuria.
Horas
11:30 P.M.
Durísima la luna. Igual que tú, tan lejos.
Suéñame, te digo, como te sueño aquí,
hasta que los dos sueños se conviertan en fuego,
hasta que mi aliento sea el tuyo,
hasta que respiremos cada uno
por la boca del otro. La luna
asoma, llena y sorda. No estás
al otro lado del teléfono y sólo
por un hilo de sueño podré hablarte.
Paz y fuerza me habitan. Entro
con pies descalzos en el lecho.
Estás hecha de espumas, estás
hecha de nubes, estás hecha de luz.
Compartamos los sueños.
10:30 A.M.
Moles de nieve, quietas, perturbadas
apenas por la luz. Nada conmueve
al resplandor, arriba. El cielo está
desnudo. El vértigo está aquí,
adentro, en la conciencia.
La nube derretida es piedra densa.
Más en calma este mar de vapores
que las nieves deshechas en la cumbre.
Allá la roca dura, el hielo, la nostalgia.
Un techo largo aquí, de plomo,
lagunas sólidas de plomo.
Yo viajo lentamente, encima de un gran
mar, blanco y sin sangre. El mundo
tiembla, abajo. Un segundo después,
la vida será otra. Nada más frágil
que este valle de nubes, arriba
del Atlántico. La rotación insomne
de la Tierra, el calor implacable,
el viento cruel, el simple y lento
tránsito del tiempo, la más ligera
sombra, destruirán el paisaje.
Nadie podrá volver hasta este
sitio. Baja el avión y el valle
no se altera. Atrás, horas atrás,
queda el desierto techo sin fronteras.
Pongo mi pie en la tierra, entro
en la sombra. El tiempo se estremece.
8:30 P.M.
Sé que voy a morir. Lo sé de cierto.
He vivido como si la muerte fuera
un recuerdo lejano. Pero tú has hecho
que la luz se prolongue en la alcoba.
¿Esa piel que tocaba en el sueño
era la tuya? Era en verdad la piel
amada de tu cuerpo entero.
Has hecho que renazca.
La luz, el cielo, el mundo
eran tiniebla. Pero viniste tú,
como nacida desde una piedra de fuego.
Llegaste como un pájaro súbito,
como un rayo de espumas. canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash Semejabas
un espejo de soles, un mar de luz
que me envolvía. Amanecí. El sueño
era desnudo campo compartido.
Soñaba que te ahogaba
con mi aliento de hombre.
Iguales ambos sueños, te soñaba
como si mi cerebro anidara en tu cráneo,
como si el territorio de los sueños
fuera el débil territorio de una sangre común.
Tú te abrías como el mar,
para tragarme. Como la nube blanca,
envolviéndome, como la tierra negra.
El sueño era verdad. Entrábamos en él,
como por un espejo. Salíamos desde él,
como a través de una puerta de viento.
Mis ojos eran tuyos. Tus ojos me miraban
en la penumbra blanca de la alcoba.
Despertar o dormir era lo mismo.
Vivíamos vidas iguales, a un lado
y otro de la muerte, el amor era el mismo,
de un lado y otro de la vida.
Te besé hasta la dicha, te mordí
hasta la muerte. Granada
fue tu boca,
tamarindo
tus labios.
Compartimos el sueño.
Durísima la luna. Igual que tú, tan lejos.
Suéñame, te digo, como te sueño aquí,
hasta que los dos sueños se conviertan en fuego,
hasta que mi aliento sea el tuyo,
hasta que respiremos cada uno
por la boca del otro. La luna
asoma, llena y sorda. No estás
al otro lado del teléfono y sólo
por un hilo de sueño podré hablarte.
Paz y fuerza me habitan. Entro
con pies descalzos en el lecho.
Estás hecha de espumas, estás
hecha de nubes, estás hecha de luz.
Compartamos los sueños.
10:30 A.M.
Moles de nieve, quietas, perturbadas
apenas por la luz. Nada conmueve
al resplandor, arriba. El cielo está
desnudo. El vértigo está aquí,
adentro, en la conciencia.
La nube derretida es piedra densa.
Más en calma este mar de vapores
que las nieves deshechas en la cumbre.
Allá la roca dura, el hielo, la nostalgia.
Un techo largo aquí, de plomo,
lagunas sólidas de plomo.
Yo viajo lentamente, encima de un gran
mar, blanco y sin sangre. El mundo
tiembla, abajo. Un segundo después,
la vida será otra. Nada más frágil
que este valle de nubes, arriba
del Atlántico. La rotación insomne
de la Tierra, el calor implacable,
el viento cruel, el simple y lento
tránsito del tiempo, la más ligera
sombra, destruirán el paisaje.
Nadie podrá volver hasta este
sitio. Baja el avión y el valle
no se altera. Atrás, horas atrás,
queda el desierto techo sin fronteras.
Pongo mi pie en la tierra, entro
en la sombra. El tiempo se estremece.
8:30 P.M.
Sé que voy a morir. Lo sé de cierto.
He vivido como si la muerte fuera
un recuerdo lejano. Pero tú has hecho
que la luz se prolongue en la alcoba.
¿Esa piel que tocaba en el sueño
era la tuya? Era en verdad la piel
amada de tu cuerpo entero.
Has hecho que renazca.
La luz, el cielo, el mundo
eran tiniebla. Pero viniste tú,
como nacida desde una piedra de fuego.
Llegaste como un pájaro súbito,
como un rayo de espumas. canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash Semejabas
un espejo de soles, un mar de luz
que me envolvía. Amanecí. El sueño
era desnudo campo compartido.
Soñaba que te ahogaba
con mi aliento de hombre.
Iguales ambos sueños, te soñaba
como si mi cerebro anidara en tu cráneo,
como si el territorio de los sueños
fuera el débil territorio de una sangre común.
Tú te abrías como el mar,
para tragarme. Como la nube blanca,
envolviéndome, como la tierra negra.
El sueño era verdad. Entrábamos en él,
como por un espejo. Salíamos desde él,
como a través de una puerta de viento.
Mis ojos eran tuyos. Tus ojos me miraban
en la penumbra blanca de la alcoba.
Despertar o dormir era lo mismo.
Vivíamos vidas iguales, a un lado
y otro de la muerte, el amor era el mismo,
de un lado y otro de la vida.
Te besé hasta la dicha, te mordí
hasta la muerte. Granada
fue tu boca,
tamarindo
tus labios.
Compartimos el sueño.
Viajes en avión
Qué alegría decidir qué beber,
cómo morir, por qué, y en dónde.
Quisiera morir, así,
bajo un gran árbol.
Desearía ser quemado;
que mis cenizas irritaran,
polvo, los ojos de la que amo;
que fueran sólo la mancha
en un libro pasados los años.
Podría morir aquí, sin duda.
No todo sitio es bueno.
Bajo un cielo que triture
sus escamas o junto a un mar
agresivo de rocas, sí;
también al pie del monte de arces,
camino a las montañas. Pero
jamás la cama de hospital;
nunca la aurora perdida
del quirófano.
Cuando de mí no quede nada,
ni siquiera estos ojos
comidos por los peces,
ni siquiera los peces
hechos polvo en las rocas
por este mar de violenta dulzura
que deja caer su golpe de martillo
sobre el destruido yunque de la playa;
cuando no quede ni la arena
que hoy golpea el aire de tus piernas;
cuando, como antes, vuelvan
a ser lo mismo la carne de ese buitre
y los dientes de Europa; cuando
la garganta del sapo y los senos
de Helena una vez más combatan
cuerpo a cuerpo produciendo
vanadio o una lágrima de oxígeno
unida a un coágulo de sangre inexistente;
cuando la astilla de este árbol
deje de ser una pequeña catedral
de clorofila; cuando no quede
ni el viento que oprime
una ciudad de lava; cuando de mí,
cuando de ti (ay, carne ahora suave,
ahora cabello, plácida mazorca),
cuando de todos; cuando del sol
y de la tierra nada, pero todo,
quede; cuando ya nada,
y el simún musical de roca viva
se detenga; entonces, cuando no haya
más que el silencio, el brutal
y tenebroso ruido de los mares
oceánicos y planetas que chocan
contra estrellas y meteoritos
que se entierran como utensilios
gastados en la tumba de un hombre;
cuando queden tan sólo galaxias
dispersas expandiéndose y del silencio
salga un crujido de huesos,
entonces los siglos, como ahora,
aplastarán la cabeza del insecto,
destruirán la lengua del poeta,
sí, alegría, alegría.
Entonces, algunos seres en algo
semejantes a nosotros,
tendidos en el regazo de la que amen,
resueltos en carne,
contemplarán nuestrascanciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash antiguas tumbas...
Pienso todo esto frente al mar de Cuba,
mientras paseo, solo, por el Malecón.
Un barco avanza
hacia la isla amenazantes luces.
Éste es un sitio claro,
preferido entre todos,
donde el Almendares,
turbio de lluvia y lodazales,
encaja su espada de agua al mar,
hasta la empuñadura.
cómo morir, por qué, y en dónde.
Quisiera morir, así,
bajo un gran árbol.
Desearía ser quemado;
que mis cenizas irritaran,
polvo, los ojos de la que amo;
que fueran sólo la mancha
en un libro pasados los años.
Podría morir aquí, sin duda.
No todo sitio es bueno.
Bajo un cielo que triture
sus escamas o junto a un mar
agresivo de rocas, sí;
también al pie del monte de arces,
camino a las montañas. Pero
jamás la cama de hospital;
nunca la aurora perdida
del quirófano.
Cuando de mí no quede nada,
ni siquiera estos ojos
comidos por los peces,
ni siquiera los peces
hechos polvo en las rocas
por este mar de violenta dulzura
que deja caer su golpe de martillo
sobre el destruido yunque de la playa;
cuando no quede ni la arena
que hoy golpea el aire de tus piernas;
cuando, como antes, vuelvan
a ser lo mismo la carne de ese buitre
y los dientes de Europa; cuando
la garganta del sapo y los senos
de Helena una vez más combatan
cuerpo a cuerpo produciendo
vanadio o una lágrima de oxígeno
unida a un coágulo de sangre inexistente;
cuando la astilla de este árbol
deje de ser una pequeña catedral
de clorofila; cuando no quede
ni el viento que oprime
una ciudad de lava; cuando de mí,
cuando de ti (ay, carne ahora suave,
ahora cabello, plácida mazorca),
cuando de todos; cuando del sol
y de la tierra nada, pero todo,
quede; cuando ya nada,
y el simún musical de roca viva
se detenga; entonces, cuando no haya
más que el silencio, el brutal
y tenebroso ruido de los mares
oceánicos y planetas que chocan
contra estrellas y meteoritos
que se entierran como utensilios
gastados en la tumba de un hombre;
cuando queden tan sólo galaxias
dispersas expandiéndose y del silencio
salga un crujido de huesos,
entonces los siglos, como ahora,
aplastarán la cabeza del insecto,
destruirán la lengua del poeta,
sí, alegría, alegría.
Entonces, algunos seres en algo
semejantes a nosotros,
tendidos en el regazo de la que amen,
resueltos en carne,
contemplarán nuestrascanciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash antiguas tumbas...
Pienso todo esto frente al mar de Cuba,
mientras paseo, solo, por el Malecón.
Un barco avanza
hacia la isla amenazantes luces.
Éste es un sitio claro,
preferido entre todos,
donde el Almendares,
turbio de lluvia y lodazales,
encaja su espada de agua al mar,
hasta la empuñadura.
Luz detenida
Hoy baila mi mujer y taja
sonrientes cicatrices en su cielo.
Hoy ella baila, colibrí ante la flor,
espejo frente a canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ashespejos enemigo.
Y la flor se habita de las plumas
y el pájaro seis pétalos se vuelve.
Soy un puño de tierra echado al viento.
Hoy baila mi mujer
y desaloja la discordia,
el núcleo donde la muerte juega,
y la nostalgia.
Hoy baila mi mujer, mi amante:
luz detenida en el aire.
sonrientes cicatrices en su cielo.
Hoy ella baila, colibrí ante la flor,
espejo frente a canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ashespejos enemigo.
Y la flor se habita de las plumas
y el pájaro seis pétalos se vuelve.
Soy un puño de tierra echado al viento.
Hoy baila mi mujer
y desaloja la discordia,
el núcleo donde la muerte juega,
y la nostalgia.
Hoy baila mi mujer, mi amante:
luz detenida en el aire.
Rescoldo
Se va hacia atrás el horizonte.
La estrella Sirio vuelve hasta su origen
(¿cuál, oh dioses, a dónde va
con esa prisa oscura?).
Otros planetas surcan, en órbitas,
mi sangre. El agua ya es tiniebla,
el árbol se comprime.
¿Por qué la estrella y la conciencia?
¿Por qué la tempestad, inhóspito,
el desierto? El sol de cobre derretido
y llaga. El polvo, el óxido, la lengua.
Todo viene hasta aquí. Lo mismo
un perro que una hormiga,
hasta el centro, en mi vértebra
impar, en mi jardín izquierdo, aquí,
junto a mi mano torpe. Como si el pelo,
la pupila, los tejidos, la sangre polvo
y la ceniza ronca. Toca el tiempo
con dedos húmedos la lenta y larga,
tranquila voz de las castañas.
Se desnuda un sonido cadáver.
Todo viene hasta aquí,
lento y furioso.
La amada que lastima
y la ciudad herrumbre, el tiempo,
plazas, árboles, siniestros.
Un rostro azúcar tal vez en la ventana.
Los tristes, los zapatos. Lo mismo
el odio que el metal y el cuero.
La ciudad, insisto, que se estira,
el tiempo, el rostro ayer y la agonía,
el ojo hundido, ciego, en la borrasca.
Llega la pobre lavandera, cruje
ya el cielo lastimado canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ashde humo.
Un cuervo azul sobre el azul desliza
su vuelo duro contra el bosque ausente.
Pastan caballos en el bosque magro.
El ala luz de la paloma leve
silba un látigo dulce
y aroma el aire el vuelo. Viene
un ladrido horror contra la luna.
Viene el lucero Venus, Aldebarán,
la Cruz del Sur, en grave, callada
gracia giran, crecen en un relámpago
de acero. Igual que este dolor
en el costado. Igual como estridula
el grillo. Lo mismo que un disparo
o una tortuga gris con ojos miopes.
Igual que un árbol diminuto,
torturado. Lo mismo que el cartílago
del pollo, que la sangrante voz del bajo.
Todo viene hasta aquí y dulce,
torpemente, canta. Igual que el más pequeño
de mis vasos, tan necesario el astro
como el ave. Vienen aquí.
Quema el sonido de la luna fría.
La estrella Sirio vuelve hasta su origen
(¿cuál, oh dioses, a dónde va
con esa prisa oscura?).
Otros planetas surcan, en órbitas,
mi sangre. El agua ya es tiniebla,
el árbol se comprime.
¿Por qué la estrella y la conciencia?
¿Por qué la tempestad, inhóspito,
el desierto? El sol de cobre derretido
y llaga. El polvo, el óxido, la lengua.
Todo viene hasta aquí. Lo mismo
un perro que una hormiga,
hasta el centro, en mi vértebra
impar, en mi jardín izquierdo, aquí,
junto a mi mano torpe. Como si el pelo,
la pupila, los tejidos, la sangre polvo
y la ceniza ronca. Toca el tiempo
con dedos húmedos la lenta y larga,
tranquila voz de las castañas.
Se desnuda un sonido cadáver.
Todo viene hasta aquí,
lento y furioso.
La amada que lastima
y la ciudad herrumbre, el tiempo,
plazas, árboles, siniestros.
Un rostro azúcar tal vez en la ventana.
Los tristes, los zapatos. Lo mismo
el odio que el metal y el cuero.
La ciudad, insisto, que se estira,
el tiempo, el rostro ayer y la agonía,
el ojo hundido, ciego, en la borrasca.
Llega la pobre lavandera, cruje
ya el cielo lastimado canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ashde humo.
Un cuervo azul sobre el azul desliza
su vuelo duro contra el bosque ausente.
Pastan caballos en el bosque magro.
El ala luz de la paloma leve
silba un látigo dulce
y aroma el aire el vuelo. Viene
un ladrido horror contra la luna.
Viene el lucero Venus, Aldebarán,
la Cruz del Sur, en grave, callada
gracia giran, crecen en un relámpago
de acero. Igual que este dolor
en el costado. Igual como estridula
el grillo. Lo mismo que un disparo
o una tortuga gris con ojos miopes.
Igual que un árbol diminuto,
torturado. Lo mismo que el cartílago
del pollo, que la sangrante voz del bajo.
Todo viene hasta aquí y dulce,
torpemente, canta. Igual que el más pequeño
de mis vasos, tan necesario el astro
como el ave. Vienen aquí.
Quema el sonido de la luna fría.
Poema en tiempo de guerra (fragmento)
No me duele morir. Tengo hambre
de tiempo, costra de las cosas,
de destrucción, de lucha; somos
la imagen del derrumbe, una
montaña contraída de ácidos;
bebemos agua serenada y un diamante
es el cimiento sobre el cual
construimos edificios de espuma.
Apenas se puede avanzar porque
las piernas pesan como plomo,
pero avanzamos, más allá de nosotros,
hacia niños que existen,
hacia soles que saltan por encima
de nuestras cabezas, hacia
ese cometa grávido de sangre.
Éramos un ejército
que había cobrado cuerpo
de metralla; cada palabra
era un disparo; cada
hueso, un fusil. Encontramos
los rastros de la hormiga,
comemos polvo y yodo. Somos
árboles desgajados del bosque.
Buscamos una fuente y,
más allá, los ojos del hermano;
y después un combate... Siempre
el combate,
los pies sangrantes,
que huellan campos de amapola
o cristales. La bomba que arrojé
hizo de ese hombre una derruida
estructura de navajas, polvo
vertical que camina hacia adentro
de su mirada enceguecida, y se desploma.
Parecemos un puñado de espectros,
pero somos invencibles. Alguien
cae. Los demás avanzamos; alguien
se inclina, ¿yo?, sobre su propio
esqueleto demolido.
No dejo a mis hijos y mi mujer nada,
nada, más que mi muerte
y la manera de asumir amor y guerra.
Violencia contra violencia,
duro latido. La marea que se estrella
contra un dique. Y otra marea.
Y otro dique. Pienso en mis hombres
que no serán derrotados. Pienso
en Cuba, con una decisión inquebrantable,
mientras sonrío. Me acuerdocanciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash
de mis hijos, del tren blindado,
de mis padres, mis amigos.
Ustedes, los que viven,
acuérdense de vez en cuando de este
pequeño condotiero del siglo 20,
aunque no tenga tumba,
aunque dispersen mis cenizas
y me corten las manos. Aunque
cercenen mi lengua, seguiré
hablando. Un ojo de acero
se acerca a espiar mi corazón.
de tiempo, costra de las cosas,
de destrucción, de lucha; somos
la imagen del derrumbe, una
montaña contraída de ácidos;
bebemos agua serenada y un diamante
es el cimiento sobre el cual
construimos edificios de espuma.
Apenas se puede avanzar porque
las piernas pesan como plomo,
pero avanzamos, más allá de nosotros,
hacia niños que existen,
hacia soles que saltan por encima
de nuestras cabezas, hacia
ese cometa grávido de sangre.
Éramos un ejército
que había cobrado cuerpo
de metralla; cada palabra
era un disparo; cada
hueso, un fusil. Encontramos
los rastros de la hormiga,
comemos polvo y yodo. Somos
árboles desgajados del bosque.
Buscamos una fuente y,
más allá, los ojos del hermano;
y después un combate... Siempre
el combate,
los pies sangrantes,
que huellan campos de amapola
o cristales. La bomba que arrojé
hizo de ese hombre una derruida
estructura de navajas, polvo
vertical que camina hacia adentro
de su mirada enceguecida, y se desploma.
Parecemos un puñado de espectros,
pero somos invencibles. Alguien
cae. Los demás avanzamos; alguien
se inclina, ¿yo?, sobre su propio
esqueleto demolido.
No dejo a mis hijos y mi mujer nada,
nada, más que mi muerte
y la manera de asumir amor y guerra.
Violencia contra violencia,
duro latido. La marea que se estrella
contra un dique. Y otra marea.
Y otro dique. Pienso en mis hombres
que no serán derrotados. Pienso
en Cuba, con una decisión inquebrantable,
mientras sonrío. Me acuerdocanciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash
de mis hijos, del tren blindado,
de mis padres, mis amigos.
Ustedes, los que viven,
acuérdense de vez en cuando de este
pequeño condotiero del siglo 20,
aunque no tenga tumba,
aunque dispersen mis cenizas
y me corten las manos. Aunque
cercenen mi lengua, seguiré
hablando. Un ojo de acero
se acerca a espiar mi corazón.
Afrodita en el polvo
El sol, colérico de sales,
contra el agua arremete.
Hermano con hermana se acarician.
Y un cielo azul está (cubriéndola),
encima de la tierra: hijos nosotros
de esa feroz contradicción, las bestias.
Pero de líquenes, de aceites,
el cielo en la tierra se vacía.
Cargada queda así, a punto de parir
lechuzas, tallos o tubérculos,
cuando del cielo, del esposo, cae la sangre:
fuimos nosotros, nunca el tiempo,
quienes violentos arrancamos
los testículos de óxido del cielo
y con el fruto de la castración construimos
este altiplano de mercurio y sodio.
Dejando atrás espumas, violenta la sonrisa,
el amor enraizó aquí su cabellera;
porque fueron sus hebras las crecidas,
tiernas ramas de los ahuehuetes.
El amor reposó aquí
de sus débiles miembros agotados.
Y crecieron las hierbas a su paso,
se elevaron águilas de espuma y cicatrices.
Pero llegamos los indignos,
los que nada sabíamos.
Como los animales, devoramos.
Hachas de piedra o bronce,
machetes de ceniza. canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash
Devastamos los montes,
destruimos las praderas,
sepultamos a Afrodita bajo el polvo.
Y ahora de la cuenca del lago sube este
violento buitre de mirada blanda
y en su esqueleto cálido se posa.
Hemos de respirar esa desgracia.
Porque los días son álamos de polvo,
buitres que asedian la ciudad,
nubes arteras que acaban nuestro oxígeno.
contra el agua arremete.
Hermano con hermana se acarician.
Y un cielo azul está (cubriéndola),
encima de la tierra: hijos nosotros
de esa feroz contradicción, las bestias.
Pero de líquenes, de aceites,
el cielo en la tierra se vacía.
Cargada queda así, a punto de parir
lechuzas, tallos o tubérculos,
cuando del cielo, del esposo, cae la sangre:
fuimos nosotros, nunca el tiempo,
quienes violentos arrancamos
los testículos de óxido del cielo
y con el fruto de la castración construimos
este altiplano de mercurio y sodio.
Dejando atrás espumas, violenta la sonrisa,
el amor enraizó aquí su cabellera;
porque fueron sus hebras las crecidas,
tiernas ramas de los ahuehuetes.
El amor reposó aquí
de sus débiles miembros agotados.
Y crecieron las hierbas a su paso,
se elevaron águilas de espuma y cicatrices.
Pero llegamos los indignos,
los que nada sabíamos.
Como los animales, devoramos.
Hachas de piedra o bronce,
machetes de ceniza. canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ash
Devastamos los montes,
destruimos las praderas,
sepultamos a Afrodita bajo el polvo.
Y ahora de la cuenca del lago sube este
violento buitre de mirada blanda
y en su esqueleto cálido se posa.
Hemos de respirar esa desgracia.
Porque los días son álamos de polvo,
buitres que asedian la ciudad,
nubes arteras que acaban nuestro oxígeno.
Papel borrado
Cuando termino de escribir todo esto,
después que durante horas me imprimo
como un mecanismo de dulzura y de cólera
én las hojas, y el viento desordena los papeles
y entra un siblido extraño, y merodea en la casa
una noche especial, ajena, sin preguntas;
cuando abro las ventanas para que lleguen
los amigos que tienen nombres de herramienta
y prisines, después que me deshago de este
tósigo, cuando quedo vacío, mi mujer
viene aquí con amor que estrangula.
Amor resplandeciente el nuestro que asume
la crueldad de un pájaro pequeño que picara
su grano, tiernamente, en la herida de un brazo
y más la abriera, que es como un pequeño pájaro
que cantara, cerca, muy canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ashcerca, demasiado
cerca del oído, y al que no pudieras callar,
aunque te rompa el tímpano a golpes de dulzura.
Escribo entonces junto al mar.
Asiento mi pisada y mi cansancio
en la áspera arena de la playa, mientras el mar,
ausente, en grises movimientos nos acecha
y borra todo, borra todo, borra
todo de mí, borra todo de mí,
borra todo de mí.
después que durante horas me imprimo
como un mecanismo de dulzura y de cólera
én las hojas, y el viento desordena los papeles
y entra un siblido extraño, y merodea en la casa
una noche especial, ajena, sin preguntas;
cuando abro las ventanas para que lleguen
los amigos que tienen nombres de herramienta
y prisines, después que me deshago de este
tósigo, cuando quedo vacío, mi mujer
viene aquí con amor que estrangula.
Amor resplandeciente el nuestro que asume
la crueldad de un pájaro pequeño que picara
su grano, tiernamente, en la herida de un brazo
y más la abriera, que es como un pequeño pájaro
que cantara, cerca, muy canciones de Ha ash, Ha-Ash, letras de Ha ash, musica de Ha ash, videos de Ha ashcerca, demasiado
cerca del oído, y al que no pudieras callar,
aunque te rompa el tímpano a golpes de dulzura.
Escribo entonces junto al mar.
Asiento mi pisada y mi cansancio
en la áspera arena de la playa, mientras el mar,
ausente, en grises movimientos nos acecha
y borra todo, borra todo, borra
todo de mí, borra todo de mí,
borra todo de mí.
Bajo la pesada losa del mundo
Sobre la Tierra, estamos enterrados.
Todo su peso cárdeno
se vuelca sobre mis pies antiguos.
Toda la tierra me avienta sobre el cielo,
me sujeta en mi raíz
y me hunde entre sus manos.
Despedazado estoy.
Mis ojos van allá por el impulso,
mas presos en órbitas se quedan,
asidos a su fin y a su condena.
Toda la Tierra es una losa terrible
sobre cuerpos caducos y marchitos.
Los cielos rosáceos se coloran aún más de sangre violenta
que se arroja por los ojos.
Bajo la pesada losa de la Tumba Terrestre,
se mueven vidas sepultadas,
muertos que se engañan.Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda
Pero las tumbas se violan,
para encontrar los huesos,
deshechos en pedazos, débiles al tacto.
El dolor nace y se queda, callado,
en las voces de los muertos que palpitan.
El dolor es propio: nace del corazón
y se renueva con la sangre, en su latente
perfección de círculo, de cansada finitud.
Un día amaneceré resucitado.
Todo su peso cárdeno
se vuelca sobre mis pies antiguos.
Toda la tierra me avienta sobre el cielo,
me sujeta en mi raíz
y me hunde entre sus manos.
Despedazado estoy.
Mis ojos van allá por el impulso,
mas presos en órbitas se quedan,
asidos a su fin y a su condena.
Toda la Tierra es una losa terrible
sobre cuerpos caducos y marchitos.
Los cielos rosáceos se coloran aún más de sangre violenta
que se arroja por los ojos.
Bajo la pesada losa de la Tumba Terrestre,
se mueven vidas sepultadas,
muertos que se engañan.Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda
Pero las tumbas se violan,
para encontrar los huesos,
deshechos en pedazos, débiles al tacto.
El dolor nace y se queda, callado,
en las voces de los muertos que palpitan.
El dolor es propio: nace del corazón
y se renueva con la sangre, en su latente
perfección de círculo, de cansada finitud.
Un día amaneceré resucitado.
Plenitud del tiempo
1
La destrucción del fuego, atroz,
y la del tiempo. El bosque que crepita,
a sal, torturas largas. La alegría,
por supuesto. El tiempo reconstruye
la tiniebla. ¿Qué va a ser, si no tiempo,
cada nuez en su rama, exacta, fría?
Adentro de la hoja, el huracán. Hundida
ya en el agua, la tormenta, ese tiempo
feroz que la atosiga. Hasta
en el vientre de la roca mueren
las hormigas, el aroma es de sangre.
Sólo un instante fosforece el viento,
estalla el corazón sólo un minuto,
una ola no más, quizá la dicha:
gira la tierra. ¿Recordarán algunos
mi sonrisa? El hijo, el mar
reconstruyéndose. Un relámpago fluye,
arde el maderamen. Sordo de amor,
ya desnudez, te acoso. El hijo
escucha, sabe que lo busco. El tiempo
sana de todas sus heridas. Arde
entonces el mar sin consumirse.
2
La destrucción del aire, atroz,
y la del tiempo. El hueso que enmohece
la duda, la desgracia. La dicha,
por supuesto. El tiempo entierra dedos,
encuentra su derrota: árboles,
ámbar, sólo pulmones de ceniza
y fango, sólo bocas de mármol:
sube el agua. ¿Qué dejaré
de mí, qué de mis dedos? La hija,
el aire, rebelión, palabras.
Mi sangre te devasta, sufres
y llamas desde la otra orilla,
una voz de clemencia por el río
se escucha, y miro el grito
ciego de la niña adentro
de tu cuerpo abierto. La construcción,
la tierra, la esperanza. El agua
brota ya, plagada de respuestas.
La casa brilla y su color incendia.
El tiempo tiene forma de paloma:
el aire la sostiene y la acaricia.
3
La destrucción de tierra, atroz,
y la del tiempo. La casa que enmudece,
el hielo, la fatiga. El dolor,
por supuesto. El tiempo que edifica
atmósferas y labios. ¿Qué será
tu mirada, si no la casa, la puerta,
los batientes, el musgo que adelgaza
la claridad del día? Sólo intestinos
de rescoldo y canto, sólo unos ojos
de color durazno. ¿Quién buscará
después mis dedos, quién esta piel
del tiempo, destruyéndose? La hija,
el fuego: se detiene el aire.
Remo ya turbio el mío, entro,
en ti germino. El terremoto asciende,
claridad, sonríe. La niña,
el árbol, sonora luz
en lucha contra el viento:
el tiempo largo de sus ramas
crece. La niña es ya
respuesta a mi pregunta.
4
La destrucción del agua, atroz,
y la del tiempo. La piedra que encanece,
el mito, la esperanza. El amor,
por supuesto. El tiempo rasga muertes,
por débiles, sonoras. El fósforo
metálico, ¿qué ha de ser, si no
tiempo? Helada, inmóvil, pasará
la tierra, destruirá tu rostro.
Sólo una mano de argamasa y llanto,
sólo lengua de yeso: repta el fuego.
¿Qué quedará de mí, qué de mis venas?
El tiempo, el hijo mismo,Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda
construcción, el agua. Resplandece
la víctima. Mi amor te aplasta
y ya te sangra vida. El hijo clama
desde el hondo pozo y un grito
en plumas resplandece y queda.
La construcción incendia, amor,
la de la sangre. El agua se abre,
clara de sonrisas. La casa
es blanca ya
y es pleno el tiempo.
La destrucción del fuego, atroz,
y la del tiempo. El bosque que crepita,
a sal, torturas largas. La alegría,
por supuesto. El tiempo reconstruye
la tiniebla. ¿Qué va a ser, si no tiempo,
cada nuez en su rama, exacta, fría?
Adentro de la hoja, el huracán. Hundida
ya en el agua, la tormenta, ese tiempo
feroz que la atosiga. Hasta
en el vientre de la roca mueren
las hormigas, el aroma es de sangre.
Sólo un instante fosforece el viento,
estalla el corazón sólo un minuto,
una ola no más, quizá la dicha:
gira la tierra. ¿Recordarán algunos
mi sonrisa? El hijo, el mar
reconstruyéndose. Un relámpago fluye,
arde el maderamen. Sordo de amor,
ya desnudez, te acoso. El hijo
escucha, sabe que lo busco. El tiempo
sana de todas sus heridas. Arde
entonces el mar sin consumirse.
2
La destrucción del aire, atroz,
y la del tiempo. El hueso que enmohece
la duda, la desgracia. La dicha,
por supuesto. El tiempo entierra dedos,
encuentra su derrota: árboles,
ámbar, sólo pulmones de ceniza
y fango, sólo bocas de mármol:
sube el agua. ¿Qué dejaré
de mí, qué de mis dedos? La hija,
el aire, rebelión, palabras.
Mi sangre te devasta, sufres
y llamas desde la otra orilla,
una voz de clemencia por el río
se escucha, y miro el grito
ciego de la niña adentro
de tu cuerpo abierto. La construcción,
la tierra, la esperanza. El agua
brota ya, plagada de respuestas.
La casa brilla y su color incendia.
El tiempo tiene forma de paloma:
el aire la sostiene y la acaricia.
3
La destrucción de tierra, atroz,
y la del tiempo. La casa que enmudece,
el hielo, la fatiga. El dolor,
por supuesto. El tiempo que edifica
atmósferas y labios. ¿Qué será
tu mirada, si no la casa, la puerta,
los batientes, el musgo que adelgaza
la claridad del día? Sólo intestinos
de rescoldo y canto, sólo unos ojos
de color durazno. ¿Quién buscará
después mis dedos, quién esta piel
del tiempo, destruyéndose? La hija,
el fuego: se detiene el aire.
Remo ya turbio el mío, entro,
en ti germino. El terremoto asciende,
claridad, sonríe. La niña,
el árbol, sonora luz
en lucha contra el viento:
el tiempo largo de sus ramas
crece. La niña es ya
respuesta a mi pregunta.
4
La destrucción del agua, atroz,
y la del tiempo. La piedra que encanece,
el mito, la esperanza. El amor,
por supuesto. El tiempo rasga muertes,
por débiles, sonoras. El fósforo
metálico, ¿qué ha de ser, si no
tiempo? Helada, inmóvil, pasará
la tierra, destruirá tu rostro.
Sólo una mano de argamasa y llanto,
sólo lengua de yeso: repta el fuego.
¿Qué quedará de mí, qué de mis venas?
El tiempo, el hijo mismo,Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda
construcción, el agua. Resplandece
la víctima. Mi amor te aplasta
y ya te sangra vida. El hijo clama
desde el hondo pozo y un grito
en plumas resplandece y queda.
La construcción incendia, amor,
la de la sangre. El agua se abre,
clara de sonrisas. La casa
es blanca ya
y es pleno el tiempo.
Aguja en el pajar
Desde la pluma brotas, súbita
llama tensa que se prende aun a la madera
húmeda y la quema y la guarda.
Entonces tu jadeo (reiterado,
sonámbulo sonido que atraviesa
las destruidas, de amor, paredes
de mi cráneo y pronuncia sin decirlo
mi solo nombre oscuro y dibuja mi rostro),
tu jadeo me recorre. Yo gozo
la tensa y acre miel de tus axilas
y el vello, violento y deslumbrante,
que sube, musgo negro, de tu vientre.
Echado sobre ti, dejo en tus senos
la huella de mi pecho, un turbio laberinto
de cabellos y amor. Desaparezco en ese instante
y respiro ahogado en tanta sombra. Se acelera
mi sangre. Apenas reconozco tus ojos
en la apretada luz que me golpea las sienes
y las manos. Son, no sé, tres, cuatro, diez
segundos de gozosa inconciencia.
Nuestra palabra es una sola letra terca.
¿Qué nombre concederte ahí, un signo
que sin lastimarte te construya? Tu nombre
no te agota ni puebla por sí solo,
con tu imagen, la memoria de nadie.
Lo tienen también algunas aves
que sólo cantan al atardecer. Tendría
que inventar, para mirarte bien
entre la turba terca de las cosas,
un cúmulo de voces y de signos.
Te reconocería así en la muchedumbre:
una voz te haría aguja encontrada
en el pajar. Pero ¿quién compartiría
mi manera de hablarte? Idéntica
a ti misma, diferente de Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belindatodo,
sólo a mí momentáneamente te asemejas
cuando por mi boca respiras.
Te doy cuanto yo necesito
y cambias ya de rostro.
Una eres cuando caminas entre automóviles
y grasa que hiere el paladar y otra
cuando recibes el peso de mis venas.
¿Cómo decir
con solo un nombre las siete especies
de mujer que tú eres? Seis, siete voces
por la llama que fuiste; diez, doce
nombres por el mar que serás. Tu nombre
pronunciado en la penumbra despedaza
al que digo bajo el sol de noviembre.
¿Para qué destruirte con una voz, entonces,
para qué encerrarte en un sarcófago sonoro?
Quedémonos así,
goloso uno del otro, y sin hablar.
llama tensa que se prende aun a la madera
húmeda y la quema y la guarda.
Entonces tu jadeo (reiterado,
sonámbulo sonido que atraviesa
las destruidas, de amor, paredes
de mi cráneo y pronuncia sin decirlo
mi solo nombre oscuro y dibuja mi rostro),
tu jadeo me recorre. Yo gozo
la tensa y acre miel de tus axilas
y el vello, violento y deslumbrante,
que sube, musgo negro, de tu vientre.
Echado sobre ti, dejo en tus senos
la huella de mi pecho, un turbio laberinto
de cabellos y amor. Desaparezco en ese instante
y respiro ahogado en tanta sombra. Se acelera
mi sangre. Apenas reconozco tus ojos
en la apretada luz que me golpea las sienes
y las manos. Son, no sé, tres, cuatro, diez
segundos de gozosa inconciencia.
Nuestra palabra es una sola letra terca.
¿Qué nombre concederte ahí, un signo
que sin lastimarte te construya? Tu nombre
no te agota ni puebla por sí solo,
con tu imagen, la memoria de nadie.
Lo tienen también algunas aves
que sólo cantan al atardecer. Tendría
que inventar, para mirarte bien
entre la turba terca de las cosas,
un cúmulo de voces y de signos.
Te reconocería así en la muchedumbre:
una voz te haría aguja encontrada
en el pajar. Pero ¿quién compartiría
mi manera de hablarte? Idéntica
a ti misma, diferente de Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belindatodo,
sólo a mí momentáneamente te asemejas
cuando por mi boca respiras.
Te doy cuanto yo necesito
y cambias ya de rostro.
Una eres cuando caminas entre automóviles
y grasa que hiere el paladar y otra
cuando recibes el peso de mis venas.
¿Cómo decir
con solo un nombre las siete especies
de mujer que tú eres? Seis, siete voces
por la llama que fuiste; diez, doce
nombres por el mar que serás. Tu nombre
pronunciado en la penumbra despedaza
al que digo bajo el sol de noviembre.
¿Para qué destruirte con una voz, entonces,
para qué encerrarte en un sarcófago sonoro?
Quedémonos así,
goloso uno del otro, y sin hablar.
Ciudad y pájaros
Estruendo de humo y trenes.
Edificios que giran en su exacto equilibrio.
Pequeño sol agónico, apenas un recuerdo.
Máquinas que danzan
a una velocidad domesticada por la mano.
Trópico que la altura y la ciudad amancebaron.
Y jardines,
jaulas donde encerramos nísperos,
dalias o nogales:
extranjeros en la ciudad de cemento.
Y árboles,
como bestias amarradas a su pesebre.
Y el toro,
que fue herido por la purísima mano del maestro,
hace la última rumia de su sangre y se desploma.
Y es también imposible, inexplicable casi,
el olor de las fresas
junto a los tanques de la gasolina.
Y también, en el centro de esta perfecta arquitectura,
canta un pájaro:
un fenómeno extraño que agujerea los ruidos.
Los edificios silencian de súbito
su estructura de Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belindarelámpagos aéreos.
Y el canto del cenzontle
prosigue asesinando
el ruido natural de la ciudad
e introduce un olor que el tacto paladea,
un color que viene de la infancia
y que el oído toca,
triturado alcatraz,
geometría rigurosa:
edificio de vidrios y sonido
que en el humeante asfalto se nos queda.
Edificios que giran en su exacto equilibrio.
Pequeño sol agónico, apenas un recuerdo.
Máquinas que danzan
a una velocidad domesticada por la mano.
Trópico que la altura y la ciudad amancebaron.
Y jardines,
jaulas donde encerramos nísperos,
dalias o nogales:
extranjeros en la ciudad de cemento.
Y árboles,
como bestias amarradas a su pesebre.
Y el toro,
que fue herido por la purísima mano del maestro,
hace la última rumia de su sangre y se desploma.
Y es también imposible, inexplicable casi,
el olor de las fresas
junto a los tanques de la gasolina.
Y también, en el centro de esta perfecta arquitectura,
canta un pájaro:
un fenómeno extraño que agujerea los ruidos.
Los edificios silencian de súbito
su estructura de Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belindarelámpagos aéreos.
Y el canto del cenzontle
prosigue asesinando
el ruido natural de la ciudad
e introduce un olor que el tacto paladea,
un color que viene de la infancia
y que el oído toca,
triturado alcatraz,
geometría rigurosa:
edificio de vidrios y sonido
que en el humeante asfalto se nos queda.
El júbilo se enciende
La memoria es una piel que tu recuerdo llaga,
una herida de torpe geometría,
es una carne, un nervio vivos.
Lacera memoria donde el fuego
es la violenta agua apaciguada.
Miro así tu jadeo,
en ese mar, en esas olas me hundo.
Que hermosa sed que nunca más se sacia,
que agua: no apagas sinoBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda incendias.
Tu cuerpo resplandece con mi yesca;
tallo tu imagen de carbón
y es fósforo, sol, óxido el que brota
de esta chispa de luz.
Rescoldo quedan nuestros cuerpos y aluzamos
todo cuando habita la pieza.
El júbilo se enciende.
De los cuerpos que se besan
viene este parto de la brasa.
Los objetos adquieren sus perfiles de gracia
y desdeñan la sombra.
una herida de torpe geometría,
es una carne, un nervio vivos.
Lacera memoria donde el fuego
es la violenta agua apaciguada.
Miro así tu jadeo,
en ese mar, en esas olas me hundo.
Que hermosa sed que nunca más se sacia,
que agua: no apagas sinoBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda incendias.
Tu cuerpo resplandece con mi yesca;
tallo tu imagen de carbón
y es fósforo, sol, óxido el que brota
de esta chispa de luz.
Rescoldo quedan nuestros cuerpos y aluzamos
todo cuando habita la pieza.
El júbilo se enciende.
De los cuerpos que se besan
viene este parto de la brasa.
Los objetos adquieren sus perfiles de gracia
y desdeñan la sombra.
En el centro del año
Hoy he tocado tu corazón, sombra desnuda
o vorágine o sola nota de dolor obstinado.
Hoy he tocado tu corazón en las yemas
de los dedos y he oído el mismo agudo acento
que llevó a los amantes al amor
desgarrado y a los pactos suicidas.
El año está en su centro y se desploma
lo mismo el sol ya derretido que el agua
musical y clara. Detrás del sol yo veo
una armonía destruida por las sombras tercas.
Nada nuevo se yergue bajo él: Cleopatra
modida por el áspid o la muchacha
que después de abortar se ahorca con su media,
rayo, avión o nube combatica. ¿Todo es igual,
desde hace siglos? ¿Ballesta o bala trazadora,
tú o Casandra, la de nombre arrasado? Lo húmedo
se seca, asciende y se contrae. Lo seco
se humedece, avanza y retrocede. La arcilla
se hace águila; el buey lame el salitre
con su lengua de trapo. Pero todo es distinto.
El amor de Alejandro no es el mío y sus labios,
con ser labios como los labios de cualquier
mujer, son solamente indescriptiblemente
tuyos. Todo es nuevo bajo este sol, agua,
deleite o muerte compartidas.
¿Para qué atormentarnos y roer
nuestros sueños como si fueran fósiles
por arena y cristal conservados? Me levanto
y deliro. El sol, el mismo sol entonces,
es nuevo cada día, su violencia se altera
de minuto en minuto. La alegría de tu rostro
sube ya, vegetal, desde la sábana
y recobra en los ojos la luz de la ventana
(aquella luz, empero, corroída por distintos
cristales). Hoy he Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belindatocado tu corazón
como una gota de ámbar o milagro obstinado
Hoy he tocado tu corazón en las fronteras
de tus ojos y le he oído latir tranquilamente,
cn la mansedumbre del agua que bulle dormida.
Tu cabello negro, que absorbe luz a borbotones,
me arrastra a donde el mes de agosto
se dilata. Somos remeros sordos en las aguas
contrarias: tu barca va en mi sangre,
mi remo ya perfora tus nostalgias profundas.
o vorágine o sola nota de dolor obstinado.
Hoy he tocado tu corazón en las yemas
de los dedos y he oído el mismo agudo acento
que llevó a los amantes al amor
desgarrado y a los pactos suicidas.
El año está en su centro y se desploma
lo mismo el sol ya derretido que el agua
musical y clara. Detrás del sol yo veo
una armonía destruida por las sombras tercas.
Nada nuevo se yergue bajo él: Cleopatra
modida por el áspid o la muchacha
que después de abortar se ahorca con su media,
rayo, avión o nube combatica. ¿Todo es igual,
desde hace siglos? ¿Ballesta o bala trazadora,
tú o Casandra, la de nombre arrasado? Lo húmedo
se seca, asciende y se contrae. Lo seco
se humedece, avanza y retrocede. La arcilla
se hace águila; el buey lame el salitre
con su lengua de trapo. Pero todo es distinto.
El amor de Alejandro no es el mío y sus labios,
con ser labios como los labios de cualquier
mujer, son solamente indescriptiblemente
tuyos. Todo es nuevo bajo este sol, agua,
deleite o muerte compartidas.
¿Para qué atormentarnos y roer
nuestros sueños como si fueran fósiles
por arena y cristal conservados? Me levanto
y deliro. El sol, el mismo sol entonces,
es nuevo cada día, su violencia se altera
de minuto en minuto. La alegría de tu rostro
sube ya, vegetal, desde la sábana
y recobra en los ojos la luz de la ventana
(aquella luz, empero, corroída por distintos
cristales). Hoy he Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belindatocado tu corazón
como una gota de ámbar o milagro obstinado
Hoy he tocado tu corazón en las fronteras
de tus ojos y le he oído latir tranquilamente,
cn la mansedumbre del agua que bulle dormida.
Tu cabello negro, que absorbe luz a borbotones,
me arrastra a donde el mes de agosto
se dilata. Somos remeros sordos en las aguas
contrarias: tu barca va en mi sangre,
mi remo ya perfora tus nostalgias profundas.
Luz
Ciego de nacimiento, me escandaliza
el tacto. Vivaldi suena en medio
de la bruma y la ciudad, bella
hasta su colmo, intolerable, extiende
dedos hacia el mar. El ancla de la vida
se estremece, el sol rebasa sus medidas
y entra durísimo, convicto,
entre las nubes: el más vago,
el más oscuro resplandor. Levantamos
la copa en el mar de Vivaldi, en el mar
de Venecia. Suena un vaso de cristal
despedazado. El mar está borracho, devora
música y cuerpos, dentaduras,
hace suyo el invierno.
La luz queda enlodada en la zarza
y la niebla. Ciego de luz, observo sólo
esta nada, deshecha por los dedos
de la oscuridad y del llanto. En la noche
que se aclara distingo algo turbio.
El seno de la amada resplandece en el momento
en que penetro en la casa del poniente:
eres el mar, soy la soledad
que entra en tu corazón. Qué ritmo
de blancuras se destruye cuando digo
violines tensos. Sólo porque muero
puedo amarte. ¿Nada hay más bello
que un hombre agonizante?
El cáncer de pupila,Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda
la laringe infectada, la úlcera
en la luz, el moho en el bronce,
la suave tez dorada corrompida
me hacen amarte, hasta las heces
de mí mismo, mientras Vivaldi y el sol
atraviesan la bruma, mientras la luz
se enfrenta al mar y logra
peces ciegos, enfermos necesarios
enemigos, mientras la luz se enturbia
cada noche, mientras la noche
aclara sus sonidos en el sol.
el tacto. Vivaldi suena en medio
de la bruma y la ciudad, bella
hasta su colmo, intolerable, extiende
dedos hacia el mar. El ancla de la vida
se estremece, el sol rebasa sus medidas
y entra durísimo, convicto,
entre las nubes: el más vago,
el más oscuro resplandor. Levantamos
la copa en el mar de Vivaldi, en el mar
de Venecia. Suena un vaso de cristal
despedazado. El mar está borracho, devora
música y cuerpos, dentaduras,
hace suyo el invierno.
La luz queda enlodada en la zarza
y la niebla. Ciego de luz, observo sólo
esta nada, deshecha por los dedos
de la oscuridad y del llanto. En la noche
que se aclara distingo algo turbio.
El seno de la amada resplandece en el momento
en que penetro en la casa del poniente:
eres el mar, soy la soledad
que entra en tu corazón. Qué ritmo
de blancuras se destruye cuando digo
violines tensos. Sólo porque muero
puedo amarte. ¿Nada hay más bello
que un hombre agonizante?
El cáncer de pupila,Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda
la laringe infectada, la úlcera
en la luz, el moho en el bronce,
la suave tez dorada corrompida
me hacen amarte, hasta las heces
de mí mismo, mientras Vivaldi y el sol
atraviesan la bruma, mientras la luz
se enfrenta al mar y logra
peces ciegos, enfermos necesarios
enemigos, mientras la luz se enturbia
cada noche, mientras la noche
aclara sus sonidos en el sol.
Ciudad bajo la lluvia
Mira cómo, desde este exilio de cemento,
se extiende la ciudad, a nuestras plantas.
De aquí partían los mercaderes rumbo a España.
Mira el humo en aquellas azoteas,
el resplandor del sol en los tinacos,
aquellas sucias fábricas a plomo.
Mira el papel que cae
desde un alto edificio:
pájaro que ablandara sus alas.
Encabritadas garras afilando,
águilas junto al cielo se desploman.
En este oscuro cuarto
un pedazo de historia se fabrica;
en aquel otro, un hombre sueña con mujer
pero en su lecho sólo la luna
abraza sus muslos y torso.
Huele la lluvia.
Mira cómo de la tierra asciende
ese pesado olor del protoplasma.
Mira caer cenizas, polvos y desgracias.
Mira cómo las lluvias onstruyeron
los albañales de los aledaños.
Mira cómo la lluvia cae sobre los pájaros
y cómo los hombres, trapos sacudidos,
oscilan por una ráfaga de viento,
a la luz de ese único relámpago.
Su rostro es una bronca blasfemia.
Mira cómo el cielo resplandece en mitad de la noche,
cómo las estrellas se desgañitan de luz.
Mira cómo esta mugreBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda tierra estalla
y trastorna su sol que la corteja
y corre luego entre pezuñas de asnos.
Vé como abandona la tierra estos lugares
dejando a ciertos hombres sin su antípoda,
colgados de sus dientes, al vacío.
Y el cielo desploma u ceniza,
la facilidad de la muerte.
Es la ciudad de México,
que anuncia su verano
se extiende la ciudad, a nuestras plantas.
De aquí partían los mercaderes rumbo a España.
Mira el humo en aquellas azoteas,
el resplandor del sol en los tinacos,
aquellas sucias fábricas a plomo.
Mira el papel que cae
desde un alto edificio:
pájaro que ablandara sus alas.
Encabritadas garras afilando,
águilas junto al cielo se desploman.
En este oscuro cuarto
un pedazo de historia se fabrica;
en aquel otro, un hombre sueña con mujer
pero en su lecho sólo la luna
abraza sus muslos y torso.
Huele la lluvia.
Mira cómo de la tierra asciende
ese pesado olor del protoplasma.
Mira caer cenizas, polvos y desgracias.
Mira cómo las lluvias onstruyeron
los albañales de los aledaños.
Mira cómo la lluvia cae sobre los pájaros
y cómo los hombres, trapos sacudidos,
oscilan por una ráfaga de viento,
a la luz de ese único relámpago.
Su rostro es una bronca blasfemia.
Mira cómo el cielo resplandece en mitad de la noche,
cómo las estrellas se desgañitan de luz.
Mira cómo esta mugreBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda tierra estalla
y trastorna su sol que la corteja
y corre luego entre pezuñas de asnos.
Vé como abandona la tierra estos lugares
dejando a ciertos hombres sin su antípoda,
colgados de sus dientes, al vacío.
Y el cielo desploma u ceniza,
la facilidad de la muerte.
Es la ciudad de México,
que anuncia su verano
Segunda aproximación a la muerte de mi padre
(palabras para un poema)
¿Qué resta ahora de ti, padre dulcísimo?
A veces pienso que la carne, que la llagada,
la decisiva carne de tus hijos,
cayéndose a pedazos en la carne severa
de sus hijos, deshaciéndose en hilachos
en la carne de los hijos de sus hijos.
Pero hay también imágenes.
Por encima de todo, padre de amor,
hubo palabras: tú me descubriste
las palabras maduras y me obligaste
a conversar con los difuntos,
a escuchar con mis ojos a los muertos.
Al ver el estertor de un moribundo,
creí que la palabra belleza jamás
podía nacer de aquellas heridas purulentas.
¿Cómo podía el dolor ser un hermano
de la palabra verdad? ¿Por qué,
de aquella masa de sesos palpitantes
podían nacer la palabra de dicha,
la palabra bondad? Había que comer
para poder pensar, me lo dijiste
acaso en una noche oscura.
El pensamiento era un hermano,
muy cierto, de la sangre. La palabra
historia carecía de sentido si no estaba
junto a la palabra dolor. Y la palabra
guerra tenía un sonido llano, de granada
madura, más cierta todavía en los aleros
largos de la casa. Otras palabras más,
como muerte y camino, aparecían
como una mancha súbita, como el pus
que extraías de la herida de un niño.
Entonces no entendía, pero tampoco
ahora, es cierto, cómo, por qué,
de qué manera extraña, en una carne
delicada, en una piel delgada y suave
y corruptible, en esta carne hecha
toda para el amor, y dulce y tersa,
en esa carne que deglutía y era también
bazo y comida, intestinos y esófago,
¿por qué ahí, por qué también ahí,
oh dioses, oh miseria, podía nacer la palabra
de gracia, por qué la palabra destino?
¿Por qué se hincaba, amarga, la belleza,
reclamando sus fueros? ¿En esa carne
putrefacta y magra, en ese estómago
voraz, sangrante, por qué también ahí
caminaba, impune y sucia, la belleza?
¿Qué resta, pues, de ti? ¿Qué fue
de tus primeras ilusiones? ¿En dónde
quedó, olvidada, la palabra poesía?
¿En las tardes violentas, en el río
de aguas broncas, en la tierra salvaje,
en las máquinas acidas? En ese valle
decisivo y lento había finalizado
un largo viaje. Encontraste mujer,
hijos, destino, acaso conociste
quién eras, pues, por fin.
Fuiste mi causa, mi raíz, la libertad,
la gracia. Y me arrojaste afuera
de una cueva. La luz enceguecía.
Nocturnas aves mías, quizás
mis pensamientos, padre dulcísimo,
padre de amor y de congojas,
volaban tristes, gemían con un sonido
lúgubre y oscuro. Me empujaste
hacia afuera, destrozaste la roca.
Entonces salí al mundo.
Un pan costaba mucho, el agua
era imposible. Quise volver,
entrar de nuevo en la caverna oscura.
Pero tu mano me cerró el regreso,
con una espada en llamas.
Descubrí la miseria, entré
en la muerte, conocí el hambre
y la tortura, conviví con el miedo,
y otros hombres, mejores que yo,
me ayudaron, y mucho, a comprenderte,
padre de amor, padre dulcísimo.
Viví adentro del estruendo y siempre
había, en mitad de la calle,
una centella súbita, una luz
encendida: sabía que ahí estabas,
como el fiel de una balanza, quieto,
vigilando mis sombras. Y buscaba
belleza en tantos gritos, golpeaba
los muros de un aire hostil,
para construir la dicha.
Una vez, y otra vez, contra el muro.
Como contra un muro de fusilamientos.
En el límite último. Frente a una raya
que nadie puede pasar. En el abismo.
Arriesgando la vida. Buscando libertad.
Atravesando aquellas líneas de sombra.
En el peligro. En el borde sangriento
de la vida. Comiendo frutas acidas,
de bruces en un río,
sediento de sus aguas.
Gracias a ti, padre amantísimo,
náufrago para siempre de mí mismo,
hambriento todavía,
vivo de pura sedBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda, muerto de amor,
dolido, sí, descuartizado
entre destino e historia.
entre fatiga y trabajos,
entre belleza y dolor.
La lluvia nos unirá sin duda un día.
Hojas que arrastra el aire,
seremos polvo y nada más que polvo,
un sol desnudo, material, de plomo,
cenizas, huesos,
piedras, todo.
¿Qué resta ahora de ti, padre dulcísimo?
A veces pienso que la carne, que la llagada,
la decisiva carne de tus hijos,
cayéndose a pedazos en la carne severa
de sus hijos, deshaciéndose en hilachos
en la carne de los hijos de sus hijos.
Pero hay también imágenes.
Por encima de todo, padre de amor,
hubo palabras: tú me descubriste
las palabras maduras y me obligaste
a conversar con los difuntos,
a escuchar con mis ojos a los muertos.
Al ver el estertor de un moribundo,
creí que la palabra belleza jamás
podía nacer de aquellas heridas purulentas.
¿Cómo podía el dolor ser un hermano
de la palabra verdad? ¿Por qué,
de aquella masa de sesos palpitantes
podían nacer la palabra de dicha,
la palabra bondad? Había que comer
para poder pensar, me lo dijiste
acaso en una noche oscura.
El pensamiento era un hermano,
muy cierto, de la sangre. La palabra
historia carecía de sentido si no estaba
junto a la palabra dolor. Y la palabra
guerra tenía un sonido llano, de granada
madura, más cierta todavía en los aleros
largos de la casa. Otras palabras más,
como muerte y camino, aparecían
como una mancha súbita, como el pus
que extraías de la herida de un niño.
Entonces no entendía, pero tampoco
ahora, es cierto, cómo, por qué,
de qué manera extraña, en una carne
delicada, en una piel delgada y suave
y corruptible, en esta carne hecha
toda para el amor, y dulce y tersa,
en esa carne que deglutía y era también
bazo y comida, intestinos y esófago,
¿por qué ahí, por qué también ahí,
oh dioses, oh miseria, podía nacer la palabra
de gracia, por qué la palabra destino?
¿Por qué se hincaba, amarga, la belleza,
reclamando sus fueros? ¿En esa carne
putrefacta y magra, en ese estómago
voraz, sangrante, por qué también ahí
caminaba, impune y sucia, la belleza?
¿Qué resta, pues, de ti? ¿Qué fue
de tus primeras ilusiones? ¿En dónde
quedó, olvidada, la palabra poesía?
¿En las tardes violentas, en el río
de aguas broncas, en la tierra salvaje,
en las máquinas acidas? En ese valle
decisivo y lento había finalizado
un largo viaje. Encontraste mujer,
hijos, destino, acaso conociste
quién eras, pues, por fin.
Fuiste mi causa, mi raíz, la libertad,
la gracia. Y me arrojaste afuera
de una cueva. La luz enceguecía.
Nocturnas aves mías, quizás
mis pensamientos, padre dulcísimo,
padre de amor y de congojas,
volaban tristes, gemían con un sonido
lúgubre y oscuro. Me empujaste
hacia afuera, destrozaste la roca.
Entonces salí al mundo.
Un pan costaba mucho, el agua
era imposible. Quise volver,
entrar de nuevo en la caverna oscura.
Pero tu mano me cerró el regreso,
con una espada en llamas.
Descubrí la miseria, entré
en la muerte, conocí el hambre
y la tortura, conviví con el miedo,
y otros hombres, mejores que yo,
me ayudaron, y mucho, a comprenderte,
padre de amor, padre dulcísimo.
Viví adentro del estruendo y siempre
había, en mitad de la calle,
una centella súbita, una luz
encendida: sabía que ahí estabas,
como el fiel de una balanza, quieto,
vigilando mis sombras. Y buscaba
belleza en tantos gritos, golpeaba
los muros de un aire hostil,
para construir la dicha.
Una vez, y otra vez, contra el muro.
Como contra un muro de fusilamientos.
En el límite último. Frente a una raya
que nadie puede pasar. En el abismo.
Arriesgando la vida. Buscando libertad.
Atravesando aquellas líneas de sombra.
En el peligro. En el borde sangriento
de la vida. Comiendo frutas acidas,
de bruces en un río,
sediento de sus aguas.
Gracias a ti, padre amantísimo,
náufrago para siempre de mí mismo,
hambriento todavía,
vivo de pura sedBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda, muerto de amor,
dolido, sí, descuartizado
entre destino e historia.
entre fatiga y trabajos,
entre belleza y dolor.
La lluvia nos unirá sin duda un día.
Hojas que arrastra el aire,
seremos polvo y nada más que polvo,
un sol desnudo, material, de plomo,
cenizas, huesos,
piedras, todo.
Mentira
Todo cuanto hasta aquí fue escrito,
mentira sorda. No es verdad
que haya sido menos dura
la mandíbula airada de las horas.
Que un pañuelo piedad haya enjugado
el sudor de las víctimas. Falso
también que días más tarde
la vida sea más fácil. L llaga
en la conciencia. La espina,
atroz, en la memoria. Tanto mal
que hemos hecho, sin quererlo
siquiera. Una sonrisa tuerta
en la frontera opaca de la noche.
Una mirada tensa cuando apenas
la niña sonreía. Triunfan siempre
la guerra y los contrarios.
Insaciables las horas, insaciables
los días. SordomudaBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda
la historia, hostil
la vida: el equilibrio es tenso.
Caminar es violencia.
Estamos hechos para devorarnos.
Mentira, pues, que este dolor acabe.
Clamaba a ti, desde lo hondo,
oh polvo, padre bestial,
inhóspito, implacable.
Clamaba a ti, y no me has escuchado.
Mi mano tartamuda había mentido.
mentira sorda. No es verdad
que haya sido menos dura
la mandíbula airada de las horas.
Que un pañuelo piedad haya enjugado
el sudor de las víctimas. Falso
también que días más tarde
la vida sea más fácil. L llaga
en la conciencia. La espina,
atroz, en la memoria. Tanto mal
que hemos hecho, sin quererlo
siquiera. Una sonrisa tuerta
en la frontera opaca de la noche.
Una mirada tensa cuando apenas
la niña sonreía. Triunfan siempre
la guerra y los contrarios.
Insaciables las horas, insaciables
los días. SordomudaBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda
la historia, hostil
la vida: el equilibrio es tenso.
Caminar es violencia.
Estamos hechos para devorarnos.
Mentira, pues, que este dolor acabe.
Clamaba a ti, desde lo hondo,
oh polvo, padre bestial,
inhóspito, implacable.
Clamaba a ti, y no me has escuchado.
Mi mano tartamuda había mentido.
La piel
Creyente sólo de lo que toco, yo te toco,
mujer, hasta la entraña, el hueso,
aquello que otros llaman alma, tan unida,
tan cerca de la carne mortal y voluptuosa
o siempre ardiente o nunca maltratada
sino dulce, oscilante entre querer
y subir, adentro de la espuma.
Te todo, dije, mujer, hasta el más húmedo
hueso de tu vientre, donde ya gimes tú,
y el aire libre viene, sin sangre
o pensamientos: un solo extremo
de mi cuerpo se convierte en el todo.
Ni un pensamiento impuro empaña entonces
ese goce: cuando estoy en tu vientre
sólo estoy en tu vientre. Soy ahora
ese límite extraño, esa piel que consume,
que se quema y se gasta, ese tacto
profundo que va desde la piel
al pozo ciego de misBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda venas, y también
un ruiseñor y un alto sol, tendido,
mudo. Un beso apenas, un leve,
ya risueño fulgor que lento acaba:
la piel que se contrae. La sangre
toda y los sudores hablan. Vuelven
a mi los pensamientos. Por ti camino
llano por el tiempo. Cuando estoy
a tu lado, no estoy sólo a tu lado:
el agua entera fructifica, el espacio
se amplía y un lento sol nocturno
nos enciende por dentro.
mujer, hasta la entraña, el hueso,
aquello que otros llaman alma, tan unida,
tan cerca de la carne mortal y voluptuosa
o siempre ardiente o nunca maltratada
sino dulce, oscilante entre querer
y subir, adentro de la espuma.
Te todo, dije, mujer, hasta el más húmedo
hueso de tu vientre, donde ya gimes tú,
y el aire libre viene, sin sangre
o pensamientos: un solo extremo
de mi cuerpo se convierte en el todo.
Ni un pensamiento impuro empaña entonces
ese goce: cuando estoy en tu vientre
sólo estoy en tu vientre. Soy ahora
ese límite extraño, esa piel que consume,
que se quema y se gasta, ese tacto
profundo que va desde la piel
al pozo ciego de misBelinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de Belinda venas, y también
un ruiseñor y un alto sol, tendido,
mudo. Un beso apenas, un leve,
ya risueño fulgor que lento acaba:
la piel que se contrae. La sangre
toda y los sudores hablan. Vuelven
a mi los pensamientos. Por ti camino
llano por el tiempo. Cuando estoy
a tu lado, no estoy sólo a tu lado:
el agua entera fructifica, el espacio
se amplía y un lento sol nocturno
nos enciende por dentro.
JAIME LABASTIDA
Jaime Labastida (1939- ). Poeta y ensayista mexicano.
Nació en Los Mochis, Sinaloa, México, el 15 de junio de 1939.
Estudió la licenciatura y estudios de posgrado en filosofía, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Formó parte del grupo de escritores La Espiga Amotinada
Ha sido coordinador del Taller de Crítica Literaria del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), profesor definitivo en la División de Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; miembro numerario de la Asociación Filosófica de México; subdirector general de Educación e Investigación Artística del INBA (1973-1990), y director de la editorial Siglo XXI.
Ha colaborado en las publicaciones Espejo, Estaciones, Revista de la Universidad de México, Revista de Bellas Artes, Revista Mexicana de Literatura, México en el Arte, La Palabra y el Hombre, Buelna (Universidad Autónoma de Sinaloa), Plural (como director), Revista Mexicana de Cultura, La Cultura en México, El Gallo Ilustrado, El Heraldo Cultural y Excelsior.
Premios obtenidos:
Premio de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1980, por Las cuatro estaciones.
Premio Internacional de Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de BelindaPoesía Ciudad de la Paz, 1981, por Las cuatro estaciones.
Premio José Joaquín Fernández de Lizardi, que otorga el Club de Periodistas, por artículos de fondo publicados en Excelsior, 1985.
Premio José Fuentes Mares, por Obsesiones con un tema olvidado y Las cuatro estaciones, 1987.
Premio Nacional de Periodismo, por artículos de fondo, 1992.
Obra publicada:
ANTOLOGÍA:
El amor, el sueño y la muerte en la poesía mexicana, México, Instituto Politécnico Nacional (IPN), 1969.
José Martí. Mi tiempo en un mundo nuevo, México, Secretaría de Educación Pública (SEP)/UNAM, 1982.
ENSAYO:
Producción ciencia y sociedad: de Descartes a Marx, México, Siglo XXI, 1969.
Aníbal Ponce: humanismo y revolución, México, Siglo XXI, 1970.
Humbolt, ese desconocido, México, SepSetentas, 197, 1975.
Educación por las ciencias (en colaboración con Arturo Azuela y Hugo Padilla), México, Grijalbo, 1981.Marx hoy, México, Grijalbo, 1983.
Estética del peligro, México, Grijalbo, Enlace, 1986.
POESÍA:
"El descenso", en La espiga amotinada (colectivo), Fondo de Cultura Económica (FCE), 1965.
"La feroz alegría", en Ocupación de la palabra (colectivo), FCE, 1965.
A la intemperie, México, Joaquín Mortiz, 1970.
Obsesiones con un tema obligado, México, Siglo XXI, 1975.
Las cuatro estaciones, México, Siglo XXI, 1981.
Plenitud del tiempo, México, SEP, Lecturas Mexicanas, 1986.
Toda la muerte, grabados de Francisco Moreno Capdevila, Ciclonte, 1989.
Domino de la tarde, ilustración de Héctor Xavier, Siglo XXI, La Creación Literaria, 1991.
TRADUCCIÓN Y ENSAYO:
Aportaciones a la antropología mexicana de Alejandro Humbolt, México, Katún, 1986.
Nació en Los Mochis, Sinaloa, México, el 15 de junio de 1939.
Estudió la licenciatura y estudios de posgrado en filosofía, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Formó parte del grupo de escritores La Espiga Amotinada
Ha sido coordinador del Taller de Crítica Literaria del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), profesor definitivo en la División de Estudios Superiores de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; miembro numerario de la Asociación Filosófica de México; subdirector general de Educación e Investigación Artística del INBA (1973-1990), y director de la editorial Siglo XXI.
Ha colaborado en las publicaciones Espejo, Estaciones, Revista de la Universidad de México, Revista de Bellas Artes, Revista Mexicana de Literatura, México en el Arte, La Palabra y el Hombre, Buelna (Universidad Autónoma de Sinaloa), Plural (como director), Revista Mexicana de Cultura, La Cultura en México, El Gallo Ilustrado, El Heraldo Cultural y Excelsior.
Premios obtenidos:
Premio de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1980, por Las cuatro estaciones.
Premio Internacional de Belinda, canciones de Belinda, letras de Belinda, musica de Belinda, videos de BelindaPoesía Ciudad de la Paz, 1981, por Las cuatro estaciones.
Premio José Joaquín Fernández de Lizardi, que otorga el Club de Periodistas, por artículos de fondo publicados en Excelsior, 1985.
Premio José Fuentes Mares, por Obsesiones con un tema olvidado y Las cuatro estaciones, 1987.
Premio Nacional de Periodismo, por artículos de fondo, 1992.
Obra publicada:
ANTOLOGÍA:
El amor, el sueño y la muerte en la poesía mexicana, México, Instituto Politécnico Nacional (IPN), 1969.
José Martí. Mi tiempo en un mundo nuevo, México, Secretaría de Educación Pública (SEP)/UNAM, 1982.
ENSAYO:
Producción ciencia y sociedad: de Descartes a Marx, México, Siglo XXI, 1969.
Aníbal Ponce: humanismo y revolución, México, Siglo XXI, 1970.
Humbolt, ese desconocido, México, SepSetentas, 197, 1975.
Educación por las ciencias (en colaboración con Arturo Azuela y Hugo Padilla), México, Grijalbo, 1981.Marx hoy, México, Grijalbo, 1983.
Estética del peligro, México, Grijalbo, Enlace, 1986.
POESÍA:
"El descenso", en La espiga amotinada (colectivo), Fondo de Cultura Económica (FCE), 1965.
"La feroz alegría", en Ocupación de la palabra (colectivo), FCE, 1965.
A la intemperie, México, Joaquín Mortiz, 1970.
Obsesiones con un tema obligado, México, Siglo XXI, 1975.
Las cuatro estaciones, México, Siglo XXI, 1981.
Plenitud del tiempo, México, SEP, Lecturas Mexicanas, 1986.
Toda la muerte, grabados de Francisco Moreno Capdevila, Ciclonte, 1989.
Domino de la tarde, ilustración de Héctor Xavier, Siglo XXI, La Creación Literaria, 1991.
TRADUCCIÓN Y ENSAYO:
Aportaciones a la antropología mexicana de Alejandro Humbolt, México, Katún, 1986.
El mar
Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.
Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso...
Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
pesadamente,
tenazmente muriendo...
Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.
Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso...
Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
pesadamente,
tenazmente muriendo...
Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.
Carta i
Como ando por la casa
Diciéndote querido
Con fervorosa voz
Con desesperación
De que pobre palabra
No alcance a acariciarte
A sacrificar algo
A dar por ti la vida
Querido
A convocarte
A hacer algo por esto
Por este amor inválido.
Y eso es todo
Querido.
Digo querido y veo
Tus ojos todavía pegados a mis ojos
Como atados de amor
Mirándonos, mirándonos
Mirándome tus ojos
Tu cara toda
Tú
Y era de vida o muerte
Estar así
Mirarnos.
Y cierro las ventanas diciéndote
Querido
Querido y no me importa
Que estés en otra casa
Y que ya no te acuerdes.
Yo me estoy detenida
En tu mirar aquél
En tu mirada aquélla canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
En nuestro amor mirándonos
Y voy enajenada por la casa
Apagando las luces
Guardando los vestidos
Pensando en ti
Mirándote
Sin dejarte caer
Anhelándote
Amándote
Diciéndote querido.
Diciéndote querido
Con fervorosa voz
Con desesperación
De que pobre palabra
No alcance a acariciarte
A sacrificar algo
A dar por ti la vida
Querido
A convocarte
A hacer algo por esto
Por este amor inválido.
Y eso es todo
Querido.
Digo querido y veo
Tus ojos todavía pegados a mis ojos
Como atados de amor
Mirándonos, mirándonos
Mirándome tus ojos
Tu cara toda
Tú
Y era de vida o muerte
Estar así
Mirarnos.
Y cierro las ventanas diciéndote
Querido
Querido y no me importa
Que estés en otra casa
Y que ya no te acuerdes.
Yo me estoy detenida
En tu mirar aquél
En tu mirada aquélla canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
En nuestro amor mirándonos
Y voy enajenada por la casa
Apagando las luces
Guardando los vestidos
Pensando en ti
Mirándote
Sin dejarte caer
Anhelándote
Amándote
Diciéndote querido.
Callarse
Estoy temblando
está temblando el árbol desnudo y en espejos
cantando
y cantando está la luna
riendo
sin silencios
la lírica y romántica
flauta y en cielo en hoz
por vez primera
se abren su luz cereza y el estiércol.
No se pueden quejar ni las mañanas
ni el ardiente sopor que por lo estéril
no canto más no canto
ni puedo deshacer en primavera
ni negarla y beber
ni matar sin querer
ni andar a tientas
ya que el aire está duro
y hay monedas locuras
esperando
la marca del el agua
en desazón riendo
riéndose riendo.canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Ah si encono si entonces
ya no quiero
ya no pude se pasa nunca alcanza
una ola se vaga la marea
se desconcierta así
y el sol no existe aquí más que en palabras
Pero en cambio en el cielo
caben muchas pero muchas. A veces
se molestan se muerden
en los labios.
está temblando el árbol desnudo y en espejos
cantando
y cantando está la luna
riendo
sin silencios
la lírica y romántica
flauta y en cielo en hoz
por vez primera
se abren su luz cereza y el estiércol.
No se pueden quejar ni las mañanas
ni el ardiente sopor que por lo estéril
no canto más no canto
ni puedo deshacer en primavera
ni negarla y beber
ni matar sin querer
ni andar a tientas
ya que el aire está duro
y hay monedas locuras
esperando
la marca del el agua
en desazón riendo
riéndose riendo.canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Ah si encono si entonces
ya no quiero
ya no pude se pasa nunca alcanza
una ola se vaga la marea
se desconcierta así
y el sol no existe aquí más que en palabras
Pero en cambio en el cielo
caben muchas pero muchas. A veces
se molestan se muerden
en los labios.
Quiero morir
Quiero morir. No quiero oír ya más campanas.
La noche se deshace, el silencio se agrieta.
Si ahora un coro sombrío en un bajo imposible,
si un órgano imposible descendiera hasta donde.canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Quiero morir, y entonces me grita estás muriendo,
quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
si se vuelven, si toman, qué espero de la noche.
Quiero morir ahora que se hielan las flores,
que en vano se fatigan las calladas estrellas,
que el reloj detenido no atormenta el silencio.
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.
La noche se deshace, el silencio se agrieta.
Si ahora un coro sombrío en un bajo imposible,
si un órgano imposible descendiera hasta donde.canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Quiero morir, y entonces me grita estás muriendo,
quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
si se vuelven, si toman, qué espero de la noche.
Quiero morir ahora que se hielan las flores,
que en vano se fatigan las calladas estrellas,
que el reloj detenido no atormenta el silencio.
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.
Casi todas las veces
Conozco tu ternura
Como la misma palma de mi mano.
A veces entre sueños la recuerdo canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Como si ya la hubiese perdido alguna vez.
Casi todas las noches
Casi todas las veces que me duermo
En ese mismo instante
Tú con tu suave abrazo me confinas
Me rodeas
Me envuelves en la tibia caverna de tu sueño
Y apoyas mi cabeza sobre tu hombro.
Como la misma palma de mi mano.
A veces entre sueños la recuerdo canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Como si ya la hubiese perdido alguna vez.
Casi todas las noches
Casi todas las veces que me duermo
En ese mismo instante
Tú con tu suave abrazo me confinas
Me rodeas
Me envuelves en la tibia caverna de tu sueño
Y apoyas mi cabeza sobre tu hombro.
Los orientales
De todas partes vienen,
sangre y coraje,
para salvar su suelo
los orientales;
vienen de las cuchillas,
con lanza y sable,
entre las hierbas brotan
los orientales.
Salen de los poblados,
del monte salen,
en cada esquina esperan
los orientales.canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Porque dejaron sus vidas,
sus amigos y sus bienes,
porque es más querida
la libertad que no tienen,
porque es ajena la tierra
y la libertad ajena
y porque siempre los pueblos
saben romper sus cadenas.
Eran diez, eran veinte,
eran cincuenta,
eran mil, eran miles,
ya no se cuentan.
Rebeldes y valientes
se van marchando,
las cosas que más quieren
abandonando.
Como un viento que arrasa
van arrasando,
como un agua que limpia
vienen limpiando.
Porque dejaron sus vidas...
sangre y coraje,
para salvar su suelo
los orientales;
vienen de las cuchillas,
con lanza y sable,
entre las hierbas brotan
los orientales.
Salen de los poblados,
del monte salen,
en cada esquina esperan
los orientales.canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Porque dejaron sus vidas,
sus amigos y sus bienes,
porque es más querida
la libertad que no tienen,
porque es ajena la tierra
y la libertad ajena
y porque siempre los pueblos
saben romper sus cadenas.
Eran diez, eran veinte,
eran cincuenta,
eran mil, eran miles,
ya no se cuentan.
Rebeldes y valientes
se van marchando,
las cosas que más quieren
abandonando.
Como un viento que arrasa
van arrasando,
como un agua que limpia
vienen limpiando.
Porque dejaron sus vidas...
Calle inca
Faroles incas ruben
Subiendo por la cuesta
Flores de paraíso por el suelo
La escuela
Mil novecientos cuánto
La esquina las estrellas.
El jardín inca ruben
Tibio escalón silencio
Ramas entrelazadas
Una hormiga subiendo.
Tibio frío la luna
Las estrellas sin cuento.
Olor a tierra ruben
Jazmín y madreselva
Los laureles rosados
Los helechos la verja.
Frío ruben los oscuro
Olor de aquellas flores
De aquellos años fiestas.
Una hormiga subiendo
?faroles inca ruben—
Su camisa celeste.
Subiendo por la cuesta
Flores de paraíso por el suelo
La escuela
Mil novecientos cuánto
La esquina las estrellas.
El jardín inca ruben
Tibio escalón silencio
Ramas entrelazadas
Una hormiga subiendo.
Tibio frío la luna
Las estrellas sin cuento.
Olor a tierra ruben
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- Letra de Enanitos Verdes – Una Absurda Canción De Amor
Jazmín y madreselva
Los laureles rosados
Los helechos la verja.
Frío ruben los oscuro
Olor de aquellas flores
De aquellos años fiestas.
Una hormiga subiendo
?faroles inca ruben—
Su camisa celeste.
Si muriera esta noche
Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahoracanciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahoracanciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera
Te estoy llamando
Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.
Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.
canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.
Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.
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Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.
Trabajar para la muerte
El sol el sol su lumbre
su afectuoso cuidado
su coraje su gracia su olor caliente
su alto
en la mitad del día
cayéndose y trepando por lo oscuro del cielo
tambaleándose y de oro
como un borracho puro.
Días de días noches temporadas
para vivir así para morirse
por favor por favor
mano tendida
lágrimas y limosnas
y ayudas y favores
y lástimas y dádivas.
Los muertos tironeando del corazón.
La vida rechazando
dándoles fuerte con el pie
dándoles duro.
Todo crucificado y corrompido
y podrido hasta el tuétano
todo desvencijado impuro y a pedazos
definitivamente fenecido
esperando ya qué
días de días.
Y el sol el sol
su vuelocanciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
su celeste desidia
su quehacer de amante de ocioso
su pasión
su amor inacabable
su mirada amarilla
cayendo y anegándose por lo puro del cielo
como un borracho ardiente
como un muerto encendido
como un loco cegado en la mitad del día.
su afectuoso cuidado
su coraje su gracia su olor caliente
su alto
en la mitad del día
cayéndose y trepando por lo oscuro del cielo
tambaleándose y de oro
como un borracho puro.
Días de días noches temporadas
para vivir así para morirse
por favor por favor
mano tendida
lágrimas y limosnas
y ayudas y favores
y lástimas y dádivas.
Los muertos tironeando del corazón.
La vida rechazando
dándoles fuerte con el pie
dándoles duro.
Todo crucificado y corrompido
y podrido hasta el tuétano
todo desvencijado impuro y a pedazos
definitivamente fenecido
esperando ya qué
días de días.
Y el sol el sol
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su celeste desidia
su quehacer de amante de ocioso
su pasión
su amor inacabable
su mirada amarilla
cayendo y anegándose por lo puro del cielo
como un borracho ardiente
como un muerto encendido
como un loco cegado en la mitad del día.
El mar no es más que un pozo
El mar no es más que un pozo de agua oscura,
los astros sólo son barro que brilla,
el amor, sueño, glándulas, locura,
la noche no es azul, es amarilla.canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Los astros sólo son barro que brilla,
el mar no es más que un pozo de agua amarga,
la noche no es azul, es amarilla,
la noche no es profunda, es fría y larga.
El mar no es más que un pozo de agua amarga,
a pesar de los versos de los hombres,
el mar no es más que un pozo de agua oscura.
La noche no es profunda, es fría y larga;
a pesar de los versos de los hombres,
el amor, sueño, glándulas, locura.
los astros sólo son barro que brilla,
el amor, sueño, glándulas, locura,
la noche no es azul, es amarilla.canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Los astros sólo son barro que brilla,
el mar no es más que un pozo de agua amarga,
la noche no es azul, es amarilla,
la noche no es profunda, es fría y larga.
El mar no es más que un pozo de agua amarga,
a pesar de los versos de los hombres,
el mar no es más que un pozo de agua oscura.
La noche no es profunda, es fría y larga;
a pesar de los versos de los hombres,
el amor, sueño, glándulas, locura.
Poema número 19
Quiero morir. No quiero
Oír ya más campanas.
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Campanas -qué metáfora-
o cantos de sirena
o cuentos de hadas
cuentos del tío -vamos.
Simplemente no quiero
no quiero oír más campanas.
Oír ya más campanas.
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Campanas -qué metáfora-
o cantos de sirena
o cuentos de hadas
cuentos del tío -vamos.
Simplemente no quiero
no quiero oír más campanas.
El encuentro
Todo es tuyo
por ti
va a tu mano tu oído tu mirada
iba
fue
siempre fue
te busca te buscaba
te buscó antes
siempre
desde la misma noche
en que fui concebida.
Te lloraba al nacer
te aprendía en la escuela
te amaba en los amores de entonces
y en los otros.
Después
todas las cosas
los amigos los libros los fracasos
la angustia los canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdesveranos las tareas
enfermedades ocios confidencias
todo estaba marcado
todo iba
encaminado
ciego
rendido
hacia el lugar
donde ibas a pasar
para que lo encontraras
para que lo pisaras.
por ti
va a tu mano tu oído tu mirada
iba
fue
siempre fue
te busca te buscaba
te buscó antes
siempre
desde la misma noche
en que fui concebida.
Te lloraba al nacer
te aprendía en la escuela
te amaba en los amores de entonces
y en los otros.
Después
todas las cosas
los amigos los libros los fracasos
la angustia los canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdesveranos las tareas
enfermedades ocios confidencias
todo estaba marcado
todo iba
encaminado
ciego
rendido
hacia el lugar
donde ibas a pasar
para que lo encontraras
para que lo pisaras.
Carta ii
Estás lejos y al sur
Allí no son las cuatro.
Recostado en tu silla
Apoyado en la mesa del café
De tu cuarto
Tirado en una cama
La tuya o la de alguien
Que quisiera borrar
—estoy pensando en ti no en quienes buscan
A tu lado lo mismo que yo quiero?.
Estoy pensando en ti ya hace una hora
Tal vez media
No sé.
Cuando la luz se acabe
Sabré que son las nueve
Estiraré la colcha
Me pondré el traje negro
Y me pasaré el peine.
Iré a cenar
Es claro.
Pero en algún momento
Me volveré a este cuarto
Me tiraré en la cama
Y entonces tu recuerdo canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Qué digo
Mi deseo de verte
Que me mires
Tu presencia de hombre que me falta en la vida
Se pondrán
Como ahora te pones en la tarde
Que ya es la noche
A ser la sola única cosa
Que me importa en el mundo.
Allí no son las cuatro.
Recostado en tu silla
Apoyado en la mesa del café
De tu cuarto
Tirado en una cama
La tuya o la de alguien
Que quisiera borrar
—estoy pensando en ti no en quienes buscan
A tu lado lo mismo que yo quiero?.
Estoy pensando en ti ya hace una hora
Tal vez media
No sé.
Cuando la luz se acabe
Sabré que son las nueve
Estiraré la colcha
Me pondré el traje negro
Y me pasaré el peine.
Iré a cenar
Es claro.
Pero en algún momento
Me volveré a este cuarto
Me tiraré en la cama
Y entonces tu recuerdo canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Qué digo
Mi deseo de verte
Que me mires
Tu presencia de hombre que me falta en la vida
Se pondrán
Como ahora te pones en la tarde
Que ya es la noche
A ser la sola única cosa
Que me importa en el mundo.
La limosna
Abre la mano y dame
La dulce dulce miga
Como si el dios si el viento
Si el ardiente rocío
Como si nunca
Oye
Abre la mano y dame
La dulce miga
O dame acaso el tiempo
Corazón que sustentas.
La piel no ni el cabello
Mezclado ni el aliento
Ni la saliva ni
Todo lo que resbala ajeno
Por la piel.
No si es posible
Si oyes canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Si estás si yo soy alguien
Si no es una ilusión
Una lente alocada
Una burla sombría
Abre la mano y dame
La sucia sucia miga
Como si el dios si el viento
Si la mano que abre
Que distrae el destino
Nos concediera un día.
La dulce dulce miga
Como si el dios si el viento
Si el ardiente rocío
Como si nunca
Oye
Abre la mano y dame
La dulce miga
O dame acaso el tiempo
Corazón que sustentas.
La piel no ni el cabello
Mezclado ni el aliento
Ni la saliva ni
Todo lo que resbala ajeno
Por la piel.
No si es posible
Si oyes canciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
Si estás si yo soy alguien
Si no es una ilusión
Una lente alocada
Una burla sombría
Abre la mano y dame
La sucia sucia miga
Como si el dios si el viento
Si la mano que abre
Que distrae el destino
Nos concediera un día.
Una vez
Soy mi padre y mi madre
soy mis hijos
y soy el mundo
soy la vida
y no soy nada
nadie
un pedazo animado
una visita
que no estuvocanciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
que no estará después.
Estoy estando ahora
casi no sé más nada
como una vez estaban
otras cosas que fueron
como un cielo lejano
un mes
una semana
un día de verano
que otros días del mundo
disiparon.
soy mis hijos
y soy el mundo
soy la vida
y no soy nada
nadie
un pedazo animado
una visita
que no estuvocanciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
que no estará después.
Estoy estando ahora
casi no sé más nada
como una vez estaban
otras cosas que fueron
como un cielo lejano
un mes
una semana
un día de verano
que otros días del mundo
disiparon.
Y seguiría sin mí
Me moriré y él seguirá cantando
bueno
digo
Carlitos
y Jorge seguirá haciendo el amor
como si se muriera
y seguirá sin mí este mundo mago
¿este mundo podrido?
Tanto árbol que planté
cosa que dije
y versos que escribí en la madrugada
y andarán por ahí como basura
como restos de un alma
de alguien que estuvo aquí
y ya no máscanciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
no más.
Lo triste lo peor fue haber vivido
como si eso importara
vivido como un pobre adolescente
que tropezó y cayó y no supo
y lloró y se quejó
y todo lo demás
y creyó que importaba.
bueno
digo
Carlitos
y Jorge seguirá haciendo el amor
como si se muriera
y seguirá sin mí este mundo mago
¿este mundo podrido?
Tanto árbol que planté
cosa que dije
y versos que escribí en la madrugada
y andarán por ahí como basura
como restos de un alma
de alguien que estuvo aquí
y ya no máscanciones de Enanitos Verdes, Enanitos Verdes, letras de Enanitos Verdes, musica de Enanitos Verdes, videos de Enanitos Verdes
no más.
Lo triste lo peor fue haber vivido
como si eso importara
vivido como un pobre adolescente
que tropezó y cayó y no supo
y lloró y se quejó
y todo lo demás
y creyó que importaba.
La piel
Tu contacto
Tu piel
Suave fuerte tendida
Dando dicha
Apegada Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Al amor a lo tibio
Pálida por la frente
Sobre los huesos fina
Triste en las sienes
Fuerte en las piernas
Blanda en las mejillas
Y vibrante
Caliente
Llena de fuegos
Viva
Con una vida ávida de traspasarse
Tierna
Rendidamente íntima
Así era tu piel
Lo que tomé
Que diste.
Tu piel
Suave fuerte tendida
Dando dicha
Apegada Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Al amor a lo tibio
Pálida por la frente
Sobre los huesos fina
Triste en las sienes
Fuerte en las piernas
Blanda en las mejillas
Y vibrante
Caliente
Llena de fuegos
Viva
Con una vida ávida de traspasarse
Tierna
Rendidamente íntima
Así era tu piel
Lo que tomé
Que diste.
Para decirlo de alguna manera
Removemos arenas por el fondo
Un pez escapa un pez cimbreante y fúlgido
Y huidizo se escapa pero aletea próximo
Rozando un alga de oro.
El agua envuelve pesa ahoga enardece
O sepulta.
Una ola levanta oscuramente
Su delgada carrera fulgurante.
De pronto se retira. Algo se ahoga
Algo va centellea fuga se hunde
Reaparece. Un látigo de sombra
Pega pasa retorna pega aún
Se enrosca al cuello al pecho a la cintura
Suena lánguido y limpio y acaricia. Pasa y pega.
Pega y sombrea lento
Y un sordo sol amargo rueda al fondo.
Entre cosas oscuras entre líquenes
Entre formas babosas y vibrantes
Un golpe y un susurro un golpe y un susurro
Que se apaga se borra. Un golpe y un susurro.
Una luna blandísima sube chorreando sombra
Sube blanda se muere
Y una nube calienteAventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura se derrumba en lo oscuro.
Una brasa liviana se debate en el agua
Lanza una pobre llama un dardo vacilante
Una lengua triunfal
Un tronco espléndido.
Una nube de cieno fosforece.
Y toda el agua roja
Alienta muge lanza una vena violenta
Un rayo de oro
Y el mar entero silencioso espera
Se repliega y espera
Estalla suavemente.
Un pez escapa un pez cimbreante y fúlgido
Y huidizo se escapa pero aletea próximo
Rozando un alga de oro.
El agua envuelve pesa ahoga enardece
O sepulta.
Una ola levanta oscuramente
Su delgada carrera fulgurante.
De pronto se retira. Algo se ahoga
Algo va centellea fuga se hunde
Reaparece. Un látigo de sombra
Pega pasa retorna pega aún
Se enrosca al cuello al pecho a la cintura
Suena lánguido y limpio y acaricia. Pasa y pega.
Pega y sombrea lento
Y un sordo sol amargo rueda al fondo.
Entre cosas oscuras entre líquenes
Entre formas babosas y vibrantes
Un golpe y un susurro un golpe y un susurro
Que se apaga se borra. Un golpe y un susurro.
Una luna blandísima sube chorreando sombra
Sube blanda se muere
Y una nube calienteAventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura se derrumba en lo oscuro.
Una brasa liviana se debate en el agua
Lanza una pobre llama un dardo vacilante
Una lengua triunfal
Un tronco espléndido.
Una nube de cieno fosforece.
Y toda el agua roja
Alienta muge lanza una vena violenta
Un rayo de oro
Y el mar entero silencioso espera
Se repliega y espera
Estalla suavemente.
Cerrada noche humana
Aquí estoy entrega en
La oscura humana noche
Sin nadie más
Sin nadie
Ni esperanza de nada
En la vacía negra sola
Cerrada noche
Sin nadie
Sin un voto ni una razón ni un pero.
La sombra entera ciega
Limita indiferente
Mi soledad mi vida
Pura
De nadie
Absorta
En su propio callado desapegado abismo
Hundida en el silencio
Alcanzando la plena Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Cerrada noche humana
Sin nada sin argollas
Sin cielo sin sonrisas
Sin amor sin belleza
Donde está donde es
Donde dura se queda
Ensimismada
Sola
Vacía
Es paz
De nadie.
La oscura humana noche
Sin nadie más
Sin nadie
Ni esperanza de nada
En la vacía negra sola
Cerrada noche
Sin nadie
Sin un voto ni una razón ni un pero.
La sombra entera ciega
Limita indiferente
Mi soledad mi vida
Pura
De nadie
Absorta
En su propio callado desapegado abismo
Hundida en el silencio
Alcanzando la plena Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Cerrada noche humana
Sin nada sin argollas
Sin cielo sin sonrisas
Sin amor sin belleza
Donde está donde es
Donde dura se queda
Ensimismada
Sola
Vacía
Es paz
De nadie.
En noches de la tierra
Con amor corroído desplazando
Una pierna cansada
Con cansancio Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Apurando sin ganas
Las cosas de la vida
Repitiendo que sí
Asistiendo pasando
Repitiendo la noche
Apartando la sombra
Dejando
Viéndolo
De párpado pestaña iris sombrío
De mirada
De piel
Duro
Metálico
De otro
De amor o no
Relampagueante
Mirando ciega e
Interminablemente
Sin luz y sin pasión
Así pensando
Con un brazo dormido recorriendo
Distancia hasta alcanzar párpados tibios
Con temblor con calor
Con miedo
Párpados
Entre un frío mortal de noches de la tierra.
Una pierna cansada
Con cansancio Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Apurando sin ganas
Las cosas de la vida
Repitiendo que sí
Asistiendo pasando
Repitiendo la noche
Apartando la sombra
Dejando
Viéndolo
De párpado pestaña iris sombrío
De mirada
De piel
Duro
Metálico
De otro
De amor o no
Relampagueante
Mirando ciega e
Interminablemente
Sin luz y sin pasión
Así pensando
Con un brazo dormido recorriendo
Distancia hasta alcanzar párpados tibios
Con temblor con calor
Con miedo
Párpados
Entre un frío mortal de noches de la tierra.
Maldito sea el día
Maudite sois la nuit
Ch.B
Aplastadas las horas la resaca
Del día por lo alto en lamparones
Quedándose en el aire
De las estrellas para acá
Colgando
Y tú y yo y tú pisando lo del día
Es decir olvidando la memoria
Es decir tú y yo y tú
Nosotros mismos
Por una vez
Por fin Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Después de todo
Dejado todo aquello por el aire
Desembocando enteros como piedras
En el agua
En el ámbito intacto de una noche
Que no alcanzaba a nadie
Como piedras
Arrastradas rodando por un lecho
Musgoso y bien cavado por los siglos.
Ch.B
Aplastadas las horas la resaca
Del día por lo alto en lamparones
Quedándose en el aire
De las estrellas para acá
Colgando
Y tú y yo y tú pisando lo del día
Es decir olvidando la memoria
Es decir tú y yo y tú
Nosotros mismos
Por una vez
Por fin Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Después de todo
Dejado todo aquello por el aire
Desembocando enteros como piedras
En el agua
En el ámbito intacto de una noche
Que no alcanzaba a nadie
Como piedras
Arrastradas rodando por un lecho
Musgoso y bien cavado por los siglos.
Ya en desnudez total
Ya en desnudez total
extraña ausencia
de procesos y fórmulas y métodos
flor a flor,
ser a ser,
aún con ciencia
y un caer en silencio y sin objeto.
La angustia ha devenido
apenas un sabor,
el dolor ya no cabe,
la tristeza no alcanza.
Una forma durando sin sentido,
un color,
un estar por estar
y una espera insensata.
Ya en desnudez total
sabiduría
definitiva, única y helada.
Luz a luz
ser a ser,
casi en amiba,
forma, sed, duración,
luz rechazada.
extraña ausencia
de procesos y fórmulas y métodos
flor a flor,
ser a ser,
aún con ciencia
y un caer en silencio y sin objeto.
La angustia ha devenido
apenas un sabor,
el dolor ya no cabe,
la tristeza no alcanza.
Una forma durando sin sentido,
un color,
un estar por estar
y una espera insensata.
- Letra de Aventura – Ay Amor
- Letra de Aventura – Aventura
- Letra de Aventura – Audition Skit
- Letra de Aventura – Angelito (corregida)
- Letra de Aventura – Angélito
- Letra de Aventura – Angel
- Letra de Aventura – Amor te extraño
- Letra de Aventura – Amor Stereo
- Letra de Aventura – Amor de madre II (en ingles)
- Letra de Aventura – Amor De Madre II
- Letra de Aventura – Amor de Madre (en portugués)
- Letra de Aventura – Amor de madre (en ingles)
- Letra de Aventura – Amor bonito
- Letra de Aventura – Amor Agridulce
- Letra de Aventura – All Up To You (Ft Akon y Wisin y Yandel)
Ya en desnudez total
sabiduría
definitiva, única y helada.
Luz a luz
ser a ser,
casi en amiba,
forma, sed, duración,
luz rechazada.
Lo que siento por ti
- Lo que siento por ti es tan difícil.
No es de rosas abriéndose en el aire,
es de rosas abriéndose en el agua.
Lo que siento por ti. Esto que rueda
o se quiebra con tantos gestos tuyos
o que con tus palabras despedazas
y que luego incorporas en un gesto
y me invade en las horas amarillas
y me deja una dulce sed doblada.
Lo que siento por ti, tan doloroso
como pobre luz de las estrellas
que llega dolorida y fatigada.
Lo que siento por ti, y que sin embargo
anda tanto que a veces no te llega.Letra de Aventura – Ay Amor - Letra de Aventura – Aventura
- Letra de Aventura – Audition Skit
- Letra de Aventura – Angelito (corregida)
- Letra de Aventura – Angélito
- Letra de Aventura – Angel
- Letra de Aventura – Amor te extraño
- Letra de Aventura – Amor Stereo
- Letra de Aventura – Amor de madre II (en ingles)
- Letra de Aventura – Amor De Madre II
- Letra de Aventura – Amor de Madre (en portugués)
- Letra de Aventura – Amor de madre (en ingles)
- Letra de Aventura – Amor bonito
- Letra de Aventura – Amor Agridulce
- Letra de Aventura – All Up To You (Ft Akon y Wisin y Yandel)
Pasar
Quiero y no quiero
busco
un aire negro un cieno
relampagueante
un alto
una hora absoluta
mía ya para siempre.
Quiero y no quiero
espero
y no
y desespero
y por veces aparto
con todo olvido todo abandono toda
felicidad
ese día completo
esa huida ese más
ese desdén entero
esa destituida instancia
ese vacío
más allá del amor
de su precario don
de su no
de su olvido
esa puerta sin par
el solo paraíso.
Quiero y no quiero
quiero
quiero sí y cómo quiero
dejarlo estar así
olvidar para siempre
darme vuelta
pasarAventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
no sonreír
salirme
en una fiesta grave
en una dura luz
en un aire cerrado
en un hondo compás
en una invulnerable
terminada figura.
busco
un aire negro un cieno
relampagueante
un alto
una hora absoluta
mía ya para siempre.
Quiero y no quiero
espero
y no
y desespero
y por veces aparto
con todo olvido todo abandono toda
felicidad
ese día completo
esa huida ese más
ese desdén entero
esa destituida instancia
ese vacío
más allá del amor
de su precario don
de su no
de su olvido
esa puerta sin par
el solo paraíso.
Quiero y no quiero
quiero
quiero sí y cómo quiero
dejarlo estar así
olvidar para siempre
darme vuelta
pasarAventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
no sonreír
salirme
en una fiesta grave
en una dura luz
en un aire cerrado
en un hondo compás
en una invulnerable
terminada figura.
La primavera entera
La primavera entera
Con palomas y tallos y huracanes
Con baldes de agua tibia
Con una mariposa corpulenta
Aleteando afelpada Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Con un jardín un bosque una floresta
Poblada de humedad y hojas podridas
Y fragancias y vahos y vaharandas
Y raíces feroces y qué no
Toda la primavera se volcaba
Respirando durmiéndose
Aleteando en mi lecho.
Con palomas y tallos y huracanes
Con baldes de agua tibia
Con una mariposa corpulenta
Aleteando afelpada Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Con un jardín un bosque una floresta
Poblada de humedad y hojas podridas
Y fragancias y vahos y vaharandas
Y raíces feroces y qué no
Toda la primavera se volcaba
Respirando durmiéndose
Aleteando en mi lecho.
La soledad
Esta limitación esta barrera
esta separación
esta soledad la conciencia
la efímera gratuita cerrada
ensimismada conciencia
esta conciencia
existiendo nombrándose
fulgurando un instante
en la nada absoluta
en la noche absoluta
en el vacío.
Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Esta soledad
esta vanidad la conciencia
condenada impotente
que termina en sí misma
que se acaba
enclaustrada
en la luz
y que no obstante se alza
se envanece
se ciega
tapa el vacío con cortinas de humo
manotea ilusiones
y nunca toca nada
nunca conoce nada
nunca posee nada.
Esta ausencia distancia
este confinamiento
esta desesperada
esta vana infinita soledad
la conciencia.
esta separación
esta soledad la conciencia
la efímera gratuita cerrada
ensimismada conciencia
esta conciencia
existiendo nombrándose
fulgurando un instante
en la nada absoluta
en la noche absoluta
en el vacío.
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Esta soledad
esta vanidad la conciencia
condenada impotente
que termina en sí misma
que se acaba
enclaustrada
en la luz
y que no obstante se alza
se envanece
se ciega
tapa el vacío con cortinas de humo
manotea ilusiones
y nunca toca nada
nunca conoce nada
nunca posee nada.
Esta ausencia distancia
este confinamiento
esta desesperada
esta vana infinita soledad
la conciencia.
Tal vez no era pensar
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
Aventura, canciones de Aventura, letras de Aventura, musica de Aventura, videos de Aventura
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente...
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
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Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente...
IDEA VILARIÑO
Idea Vilariño (1920- ). Idea Vilariño, poeta, crítica de literatura, compositora de canciones, traductora, educadora: es difícil decir cuál de estas facetas de su trayectoria influyó en más personas. canciones de Los Temerarios, letras de Los Temerarios, Los Temerarios, musica de Los Temerarios, videos de Los Temerarios
Nacida en Montevideo el 18 de agosto de 1920, antes de haber cumplido los treinta años era ya ampliamente conocida en el Río de la Plata por su talento en muchas de esas disciplinas. Durante la última mitad del siglo XX críticos y profesores de todo el mundo de habla hispana así como traductores de Austria, Brasil, Italia y Estados Unidos difundieron en abundancia su poesía.
Es un caso singular. Por su personalidad y convicciones Idea Vilariño rechazó durante largo tiempo toda posibilidad de promocionar su nombre. Los editores la urgían a promover sus libros y ella se rehusaba. Más aun, mantuvo un silencio casi completo respecto a su obra, hasta el punto de negarse con regularidad a entrevistas de cualquier tipo. Sólo en 1997 aceptó contestar las preguntas planteadas por Rosario Peyrou y Pablo Rocca, en las que se basa el video Idea, estrenado en mayo de 1998, y que ahora puede encontrarse en bibliotecas. Si bien Vilariño aceptó diversos premios e invitaciones tanto en su país como en el extranjero, nunca quiso comentar sus poemas ni escribir sobre su obra poética.
Pese a esa falta de promoción, la poesía de Idea atrae cada día más lectores. Más allá de los índices públicos que dan testimonio de su fama, en Montevideo puede advertirse por todas partes su inmensa popularidad: los artesanos copian sus versos en señaladores de libros, tapices y tarjetas que venden en mercados y negocios; referencias a sus poesías en grafitos...
Nacida en Montevideo el 18 de agosto de 1920, antes de haber cumplido los treinta años era ya ampliamente conocida en el Río de la Plata por su talento en muchas de esas disciplinas. Durante la última mitad del siglo XX críticos y profesores de todo el mundo de habla hispana así como traductores de Austria, Brasil, Italia y Estados Unidos difundieron en abundancia su poesía.
Es un caso singular. Por su personalidad y convicciones Idea Vilariño rechazó durante largo tiempo toda posibilidad de promocionar su nombre. Los editores la urgían a promover sus libros y ella se rehusaba. Más aun, mantuvo un silencio casi completo respecto a su obra, hasta el punto de negarse con regularidad a entrevistas de cualquier tipo. Sólo en 1997 aceptó contestar las preguntas planteadas por Rosario Peyrou y Pablo Rocca, en las que se basa el video Idea, estrenado en mayo de 1998, y que ahora puede encontrarse en bibliotecas. Si bien Vilariño aceptó diversos premios e invitaciones tanto en su país como en el extranjero, nunca quiso comentar sus poemas ni escribir sobre su obra poética.
Pese a esa falta de promoción, la poesía de Idea atrae cada día más lectores. Más allá de los índices públicos que dan testimonio de su fama, en Montevideo puede advertirse por todas partes su inmensa popularidad: los artesanos copian sus versos en señaladores de libros, tapices y tarjetas que venden en mercados y negocios; referencias a sus poesías en grafitos...
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